
Buenas tarde/noches o mañanas, queridos lectores, hoy vengo a hablar acerca de la visión de mundo, tal como el título indica. Puede ser esta una de mis entradas más serias, reales, más importantes, porque aquí pretendo dar a conocer "en seco" lo que pienso, casi a modo de teoría, lo que intento, con dificultad a veces, a diario, llevar a cabo, a mi accionar, a mi vivir. Lo que pretendo hacer entender y de a poco, contagiar.
Este último término suena como plaga, como virus: "contagiar", pues, si lo es, espero se propague, espero todos caigamos enfermos, porque este virus se llama optimismo y como síntoma nos lleva a ser positivos. A pesar de una manera más alegre, a sonreír por estar vivos. A ver la posibilidad y la opción en medio de la dificultad.
No hablo de pensar en rosa y creer que todo siempre va a estar bien "porque sí", pues les informo que para mí, porque sí no es una respuesta. Todo, de acuerdo al contexto, va a estar bien si intentamos solucionarlo de la mejor forma posible. Es verdad que muchas veces, como en una carrera de obstáculos, vamos a caer, vamos a tropezar con piedras, con vallas, con gente terca y de poca fe, pero hay que ver el ello una opción: la de ser perseverante.
Nadie me prometió ayer, que estaría bien si corría cerro abajo, es más, me advirtieron que si lo hacía podría pegarme fuerte, rasmillarme el cuerpo entero, quedaría "machucada", pero, no sé si fui la única o es que el resto no se acuerda, que corrió de todas formas, que se cayó, lloró, se quejó y tuvo miedo, pero también tuvo la idea de volver a intentar. Si lo hizo o no es cuento aparte, pero la idea debió existir, estoy segura.
El miedo queda, ¿por qué? Porque sabes qué es lo que puede pasar, no lo que pasará, porque no sabes el futuro, no eres adivino, no sabes hasta que lo intentas. Tienes miedo de volver a caer, pero no lo tendrías si no se cruzara la idea de bajar, otra vez, por tu mente. Así demuestro que la idea existe.
Lo que pueda ocurrir en el momento es incierto, mas si analizas bien la situación puedes corregir, pues como el dicho, debes aprender del pasado, para saber actuar en el presente, que te llevará a un futuro, otra vez incierto, pero que de a poco haz ido forjando, y, ojo, forjando, no planeando, porque yo puedo planear hacer todo de cierta forma, desgraciadamente, no saco nada con pensar si no llevo a cabo, es también por eso que aquí estoy.
Dentro de nosotros, y a raíz de estas caídas que durante la vida tenemos, debemos aprender a levantarnos, pues nadie se queda en el piso eternamente, quizá nuestros padres nos ayudaban, nos retaban también por haber desobedecido, sin embargo, ese reto no enseña algunas cosas. Debo ser obediente, pero también, y lo veo ahora, lo practiqué antes, que debo aprender de las experiencias, pues los libros y sus sabias palabras no me entrenarán para el momento. ¿Qué saco con saber teoría si no lo aplico en la práctica?
Entiendo, también por experiencia, que es complicado, cuesta llevar todo a cabo, pues algo en nuestra mente, según entiendo y dijo Freud, que el inconsciente tiene algo que ver en esto, y puede ser, es válido, como también lo es aprender.
Aprender a ser tolerantes, a respetar, a ser pacientes, aprender a ayudar al otro. Los valores más importes son los más difíciles si no los aprendemos desde pequeños, si los tergiversamos con el tiempo...
Yo, Alejandra Melo Zamorano, soy muy creyente, de Dios y del hombre, por estar hecho a su imagen y semejanza, pero creo en ese hombre, en esa "persona", que no es lo mismo que un humano, pues se nace humano, a ser persona se aprende. Creo que una persona puede convertir a un humano. Creo, tal como mi madre me enseñó, que debo enseñar con el ejemplo y que si me golpean, debo poner la otra mejilla en lugar de continuar los golpes hasta una pelea. Yo debo enseñar al otro a ser persona, y esto lo aplico, o al menos eso intento, desde lo más mínimo, hasta lo más grande.
Yo saludo al chofer, al portero y al guardia, tal como mamá me enseñó, me defiendo, con buenas palabras, mediante la comunicación, como, junto con ella, me enseñó papá. Intento respetar, intento ser tolerante, intento crear conciencia, intento, ahora. Ahora que ya caí, que ya lo viví, que ya sé de qué trata el asunto. Es esto que agradezco a mis padres y a un montón de otras personas, profesores, amigos, gente varia, que me han aceptado, quizá con discusiones incluidas, que hay que aceptar, pero antes, hay que enseñar, pues es una cadena: ellos me enseñaron a mí, yo les enseñaré a otros.
Quizá te mandaste el cagazo más grande de tu vida, quizá dañaste a gente querida, mas si te arrepientes de corazón, y más que arrepentirte, si lo sientes de verdad, si aprendiste de eso, si sacaste la lección adecuada y cambias, el cagazo tendrá un fin, un buen fin.
Quiero decirles que el cambio es para mejor, que no hay mal que por bien no venga, que nada ocurre porque sí.
Reitero, no creo que el mundo sea rosa y que no exista la dificultad, muy por el contrario, creo que siempre estarán presentes y que son necesarias. Pues sin ellas no aprenderemos, no valoraremos de verdad.
¿No fue a caso, luego de una tristeza, que valoraste inmensamente una sonrisa y apareció la alegría?, ¿no es que por el frío que extrañas el calor, y viceversa?
No les digo que prueben drogas para saber que la van a embarrar, digo que debemos aprender de las vivencias, es cierto, pero controlándonos siempre. No se trata de tirarte desde el cerro a toda velocidad, siempre igual, sino, que pienses en por qué caíste la primera vez, para no volver a caer a la próxima.
Debemos ser obedientes, pues es parte del respeto, debemos aprender que las advertencias no son en vano, debemos ser tolerantes, respetar y aceptar otras visiones, que si queremos cambiar, porque no nos parecen adecuadas, debemos hacerlo con fundamento, con seguridad, debemos ser fuertes y no desfallecer, pero tener en cuenta que tal como para mí, mi punto de vista está bien, para el otro también el suyo, y que lo bueno y lo malo es subjetivo, que el mundo es subjetivo y que todo depende, ya lo dijo Jarabe de Palo.
Yo, mediante el optimismo, intento ver el lado positivo a las situaciones, intento cumplir lo escrito y lo pensado. Intento ser obediente sin dejar de vivir. Caigo, aprendo, me auto controlo, me ayudan. Reconozco haber sido y ser, hasta ahora, algo terca, desobediente, llevada a mis ideas. Yo respiro con gusto, doy gracias por estar viva y tener una familia maravillosa, que me apoya, me controla, me enseña y me ayuda. Unos amigos que aprenden conmigo, que son compañeros, que ejemplifican la subjetividad, los disfruto. Saludo, sonrío, lloro, me siento bien. Sinceramente, no creo estar tan mal.
=) Sonrío.