martes, 14 de diciembre de 2010

En casa nieva.


Quizá me recuerde a años anteriores, pero Cada Martes sigue siendo cada martes. Mantiene ese frío de un pelea, de un llanto, de una voz endurecida y de una mirada sincera, entristecida, con rabia y optimismo. Todo junto en un mescolanza sin igual.
La canción lo dice, aunque es muy fría esta noche, esta vida, en casa nieva cada día, no pudo eliminar la nieve, no soy la madre naturaleza. Soy, apenas, quien intenta sacar el hielo de la entrada.
Yo aprendí que ciertas palabras se van con el hielo; resbalan, se enfrían, se endurecen y se van, pues no hacen falta, la huella queda igual.
Falta cambio, falta entrega, falta faltar ¿o es que a caso fue que sobró la falta? Ya no sé, no quiero saber, no quiero mirar, tampoco observar, escuchar, hablar. Mi mente esta hirviendo y no todo es rabia. Ser fuerte es la única opción, pero más fortalezas significan más puertas y portones que costará sacar.
Las peleas se enfrentan, se viven, se sufren, se duelen, se blablabla. Yo no quiero más, me aburrí, pero en casa sigue nevado.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Qué días

No logro creer como pasa el tiempo. Un año desde la promesa de un cambio. A dos semanas de cumplir un año de enfrentarme a un miedo que definía mi futuro. A un mes de cumplir un año de los mejores días de cuarto medio. De haber compartido parte de lo mejor, celebrarlo todo, festejando años de vivencias y negándome a un sentimiento intenso.

Qué días aquellos. Me encanta-ron.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Uno y ninguno

Busco lo que no debo, lo que ya se fue y no volverá, porque todo tiempo pasado queda allí. Inmovil. Creo que lo ideal es mirar al frente, seguir adelante, y que será la mejor opción. Sin embargo sólo lo creo y no lo siento.

Siento que si así lo hago las cosas quedarán inconclusas y jamás olvidaré nada. Me daré cuenta, por fin, que mi memoria no necesita pasas ni menos agendas. Recuerdo -(recordaré)- cada fecha y palabra, y las antiguas prácticas y pláticas. Y allí me querré quedar. Barada en el tiempo, atrás. Sonríendo, siendo.

Dar la cara es una opción, pero en esta ocasión, hacen falta dos y yo cuento un uno y un ninguno. Un matizado ciego y un gris de color. Color que prefiero, sólo por miedo, sea así.

"No-Quizá" reataca. Es necesario. Hace falta. Hacía.

Es probable que celebre tres meses, tal vez el año y prefiero pensar que no más. Está entre mis planes hacerlo. Mi límite es el año. Mi esperanza creer que los tiempos van a cambiar, que siempre han estado cambiados. Que todo ha sido a destiempo.

A destiempo.

viernes, 5 de noviembre de 2010

No-quizá.

Llegó el momento de olvidar el "quizá", de ver más blanco o más negro, pues tanto matiz ha producido un caos, que no permite distinguir nada entre la nada.
Eso. Nada.

viernes, 29 de octubre de 2010

Hace frío.

Y justo cuando el frío es mayor comienzan las dudas, se paralizan los órganos y congelan los huesos. Maldita primavera.

martes, 12 de octubre de 2010

Antes Que... lea la entrada siguiente, dele 'play' a esta canción.



Camila Moreno: una grande.

Lo invito a leer "Medio Vacío el Vaso".

Medio Vacío el Vaso.


Hacen falta años para tomar el peso a las palabras y sabios consejos, pues podemos oírlos y decir que los llevaremos a cabo. El problema es que no decidimos cuando ni actuamos nunca.

Partir diciendo "no es que siempre me demore tanto..." sería un cliché que prefiero evitar. Por ende, he de ocupar otra frase, elegir entre las tantas que tengo en mente hace ya tiempo, y es que quizá quiera alargar un poco el texto solo para evitar ser tan directa.

En más de una ocasión dije que me faltaba dirección (sí, esto trata de un auto-análisis;)), que necesitaba palabras claras, que era medio lenta y no entendía con indirectas. Que me cargaba la sensación de pasarme rollos demás. Creo que hasta el día de hoy es lo que necesito, dirección.

Hasta hoy porque aún me falta mucho por aprender a diferenciar, porque cada persona y situación es diferente y no las puedo 'razonar' de igual modo, menos, mucho menos aún sentir igual. Hace un par de días lo noté más que antes. Lo sentí. Sentí como pocas palabras calaban hondo, más allá de mis huesos, daban donde más duele. Y luego recordé que el corazón no siente, sino la mente.

¿A caso fue un ataque mental lo que produjo tanta angustia o es que, realmente, pasa algo más allá de lo cerebral y los músculos -el músculo- vital-es sí sienten?

Aprendí que debo cuidar lo que se me da, lo que llega sin previo aviso. No vivir pendiente del qué hacer, de cómo actuar, del qué decir. Simplemente vivir, que una vez ya lo había aprendido, pero supongo también lo había olvidado. Aprender a vivir sin miedo, siendo sincero sin hablar de más.

Reitero, me llegó donde más me duele, que en verdad son varios puntos, pero uno me quebró en específico. Quizá el estar, aún, en proceso de asimilación me tenga así, medio fría, medio ida... ha de ser el cambio, crecer.

Ya no creo que mirar un antiguo historial sea lo ideal, tampoco revisar un mismo perfil cada nuevo día. No es sano. No es normal tener los ojos en la nuca, como diría Cortázar. Del pasado hay que aprender, tomar la experiencia y quedarse con lo bueno, pero aprender del porrazo. No caer de igual forma en un mismo cerro.

Me incomoda tanta pantalla e impersonalidad, por curioso que pueda leerse. Jamás desee tanto una charla en directo, un abrazo, oír una voz. Jamás había llorado tanto por un mismo nombre, tampoco por una misma razón.

Antes me rehusaba a creer que las lágrimas fueran merecidas por alguien, hoy creo que ese alguien me hizo crecer y se lo agradezco. No quiero hablarle por evitar hablar de más y por evitarme el no recibir respuesta. Sería seguir metiendo el dedo en la yaga; el sólo hecho de pensarlo ya me provoca una sensación de dolor en el estómago y otra vez me hace temblar. No es sano, no es ideal. No lo culpo. Soy yo.

Qué puedo decir. 'Lo siento' ya no me basta y 'te quiero' ya no lo querrá-n. Aunque de verdad sea así. Y más profundo y sincero que siempre.

Vuelve el dolor estomacal, es pura tensión. Me siento fría, vacía. Toma tiempo llenar el vaso, pero aquí estamos, no queda otra. Ser fuerte es la única opción -y el vaso se comienza a llenar-.

:).

lunes, 4 de octubre de 2010

Vio demasiado.

Pocas veces ocurre que vemos o vivimos algo tan impactante que nos deja en shok. Nos eriza los cabellos, empalidece el rostro y provoca asco, nauseas. Pocas veces vamos sumando y la verdad es que resulta bastante, no por números, sino por sensaciones.

Pocas veces una sensación es tan fuerte y repentina. Pocas veces suceden cosas así. No es fácil, pero es necesario.

Lo mejor es enfrentar lo ocurrido, disipar las dudas, sino, dormir se vuelve un fiasco. No descansas, estás tenso, piensas negativo. Así.

Hay que recurrir al consejo propio, al final, es el mejor.
Buenas noches.

sábado, 25 de septiembre de 2010

-.

Ella no existe más.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Buá

Escalofríos, pero también entendimiento y comprensión.

Quizá estos meses sean así, medios bipolares al enterarme de lo que no quiero. Quizá revise fotografías, lea comentarios, busque lo que no quiero y me restriegue a mí misma lo ocurrido, para no olvidar que caer, otra vez, con la misma piedra no es lo ideal, tampoco lo saludable seguir buscando el porrazo.

Tiempo al tiempo. Incertidumbre a medias por no saber lo qué por mentes pasó, mientras la mía ignoraba todo. Tiempo, asimilación, espero que no resignación.

Ya lo había leído y siempre recordado: "guarda esperanza, mas no ilusión".

miércoles, 11 de agosto de 2010

Visión de mundo


Buenas tarde/noches o mañanas, queridos lectores, hoy vengo a hablar acerca de la visión de mundo, tal como el título indica. Puede ser esta una de mis entradas más serias, reales, más importantes, porque aquí pretendo dar a conocer "en seco" lo que pienso, casi a modo de teoría, lo que intento, con dificultad a veces, a diario, llevar a cabo, a mi accionar, a mi vivir. Lo que pretendo hacer entender y de a poco, contagiar.

Este último término suena como plaga, como virus: "contagiar", pues, si lo es, espero se propague, espero todos caigamos enfermos, porque este virus se llama optimismo y como síntoma nos lleva a ser positivos. A pesar de una manera más alegre, a sonreír por estar vivos. A ver la posibilidad y la opción en medio de la dificultad.

No hablo de pensar en rosa y creer que todo siempre va a estar bien "porque sí", pues les informo que para mí, porque sí no es una respuesta. Todo, de acuerdo al contexto, va a estar bien si intentamos solucionarlo de la mejor forma posible. Es verdad que muchas veces, como en una carrera de obstáculos, vamos a caer, vamos a tropezar con piedras, con vallas, con gente terca y de poca fe, pero hay que ver el ello una opción: la de ser perseverante.

Nadie me prometió ayer, que estaría bien si corría cerro abajo, es más, me advirtieron que si lo hacía podría pegarme fuerte, rasmillarme el cuerpo entero, quedaría "machucada", pero, no sé si fui la única o es que el resto no se acuerda, que corrió de todas formas, que se cayó, lloró, se quejó y tuvo miedo, pero también tuvo la idea de volver a intentar. Si lo hizo o no es cuento aparte, pero la idea debió existir, estoy segura.

El miedo queda, ¿por qué? Porque sabes qué es lo que puede pasar, no lo que pasará, porque no sabes el futuro, no eres adivino, no sabes hasta que lo intentas. Tienes miedo de volver a caer, pero no lo tendrías si no se cruzara la idea de bajar, otra vez, por tu mente. Así demuestro que la idea existe.

Lo que pueda ocurrir en el momento es incierto, mas si analizas bien la situación puedes corregir, pues como el dicho, debes aprender del pasado, para saber actuar en el presente, que te llevará a un futuro, otra vez incierto, pero que de a poco haz ido forjando, y, ojo, forjando, no planeando, porque yo puedo planear hacer todo de cierta forma, desgraciadamente, no saco nada con pensar si no llevo a cabo, es también por eso que aquí estoy.

Dentro de nosotros, y a raíz de estas caídas que durante la vida tenemos, debemos aprender a levantarnos, pues nadie se queda en el piso eternamente, quizá nuestros padres nos ayudaban, nos retaban también por haber desobedecido, sin embargo, ese reto no enseña algunas cosas. Debo ser obediente, pero también, y lo veo ahora, lo practiqué antes, que debo aprender de las experiencias, pues los libros y sus sabias palabras no me entrenarán para el momento. ¿Qué saco con saber teoría si no lo aplico en la práctica?

Entiendo, también por experiencia, que es complicado, cuesta llevar todo a cabo, pues algo en nuestra mente, según entiendo y dijo Freud, que el inconsciente tiene algo que ver en esto, y puede ser, es válido, como también lo es aprender.

Aprender a ser tolerantes, a respetar, a ser pacientes, aprender a ayudar al otro. Los valores más importes son los más difíciles si no los aprendemos desde pequeños, si los tergiversamos con el tiempo...

Yo, Alejandra Melo Zamorano, soy muy creyente, de Dios y del hombre, por estar hecho a su imagen y semejanza, pero creo en ese hombre, en esa "persona", que no es lo mismo que un humano, pues se nace humano, a ser persona se aprende. Creo que una persona puede convertir a un humano. Creo, tal como mi madre me enseñó, que debo enseñar con el ejemplo y que si me golpean, debo poner la otra mejilla en lugar de continuar los golpes hasta una pelea. Yo debo enseñar al otro a ser persona, y esto lo aplico, o al menos eso intento, desde lo más mínimo, hasta lo más grande.

Yo saludo al chofer, al portero y al guardia, tal como mamá me enseñó, me defiendo, con buenas palabras, mediante la comunicación, como, junto con ella, me enseñó papá. Intento respetar, intento ser tolerante, intento crear conciencia, intento, ahora. Ahora que ya caí, que ya lo viví, que ya sé de qué trata el asunto. Es esto que agradezco a mis padres y a un montón de otras personas, profesores, amigos, gente varia, que me han aceptado, quizá con discusiones incluidas, que hay que aceptar, pero antes, hay que enseñar, pues es una cadena: ellos me enseñaron a mí, yo les enseñaré a otros.

Quizá te mandaste el cagazo más grande de tu vida, quizá dañaste a gente querida, mas si te arrepientes de corazón, y más que arrepentirte, si lo sientes de verdad, si aprendiste de eso, si sacaste la lección adecuada y cambias, el cagazo tendrá un fin, un buen fin.

Quiero decirles que el cambio es para mejor, que no hay mal que por bien no venga, que nada ocurre porque sí.

Reitero, no creo que el mundo sea rosa y que no exista la dificultad, muy por el contrario, creo que siempre estarán presentes y que son necesarias. Pues sin ellas no aprenderemos, no valoraremos de verdad.

¿No fue a caso, luego de una tristeza, que valoraste inmensamente una sonrisa y apareció la alegría?, ¿no es que por el frío que extrañas el calor, y viceversa?

No les digo que prueben drogas para saber que la van a embarrar, digo que debemos aprender de las vivencias, es cierto, pero controlándonos siempre. No se trata de tirarte desde el cerro a toda velocidad, siempre igual, sino, que pienses en por qué caíste la primera vez, para no volver a caer a la próxima.

Debemos ser obedientes, pues es parte del respeto, debemos aprender que las advertencias no son en vano, debemos ser tolerantes, respetar y aceptar otras visiones, que si queremos cambiar, porque no nos parecen adecuadas, debemos hacerlo con fundamento, con seguridad, debemos ser fuertes y no desfallecer, pero tener en cuenta que tal como para mí, mi punto de vista está bien, para el otro también el suyo, y que lo bueno y lo malo es subjetivo, que el mundo es subjetivo y que todo depende, ya lo dijo Jarabe de Palo.

Yo, mediante el optimismo, intento ver el lado positivo a las situaciones, intento cumplir lo escrito y lo pensado. Intento ser obediente sin dejar de vivir. Caigo, aprendo, me auto controlo, me ayudan. Reconozco haber sido y ser, hasta ahora, algo terca, desobediente, llevada a mis ideas. Yo respiro con gusto, doy gracias por estar viva y tener una familia maravillosa, que me apoya, me controla, me enseña y me ayuda. Unos amigos que aprenden conmigo, que son compañeros, que ejemplifican la subjetividad, los disfruto. Saludo, sonrío, lloro, me siento bien. Sinceramente, no creo estar tan mal.

=) Sonrío.

jueves, 5 de agosto de 2010

Plena.


Al parecer, y como resultado de tanta película diaria vista durante semanas, además de junta con amistades y familia, que hacía un buen tiempo no veía y un entorno físico y musical que me llena por completo, mi ser se vuelve más relajado, más tranquilo, más sensible.

Quizá necesitaba oír ese violín, escuchar esas palabras, ver esas imágenes, sentir ese aire, alegrarme de verdad por esas bromas y sonrisas, por esa gente... Y es que me siento plena. Ha sido un año extraordinario. Van apenas ocho meses y todo ha sido espléndido. Bueno, quizá no todo, pero la gran mayoría, y lo que no, hace resaltar aún más la grandeza y majestuosidad de otras situaciones, que me llenan aún más.

Es la familia, los amigos, el ejercicio, el ambiente. Son los cerros, es lo nuevo, lo antiguo; es el sol. Realmente, no lo sé, y quizá aún esté bajo el asombroso y poco lógico poder de las películas y el cine, pero de verdad siento que todo es posible, que nada es tan malo y con mayor fuerza que a diario, que de todo entre todo lo malo, algo bueno suele ocurrir. Que todo deja una lección y con cada paso, crecemos.

Siento que el mundo es pequeño, que todo ocurre por algo y que sólo debo ser paciente para que todo ocurra, contradictoriamente, también creo que no debo esperar, pues las mejores vivencias son las inesperadas. Ahora que recuerdo eso, no quiero esperar, quiero, como en muchas otras ocasiones, vivir y, principalmente, sentir.

Quiero sentir la calidez del sol y de un abrazo a un ser querido, quiero grabar en mi mente la imagen de esa puesta de sol, pero no por creer que no veré otra, sino porque es, sencillamente, hermoso. Quiero saborear ese jugo, que aunque le falte algo de azucar, sigue siendo rico y, si es con amigos, cuánto mejor.

Quiero escribir mucho, expresarme libremente, por eso no pretendo hacer un testamento, jaja.

En este momento, viernes cinco de agosto del 2010, cuando el reloj marca las 2:01, sonrío y soy feliz. Me siento plena. Vivo, siento, sonrío.

miércoles, 14 de julio de 2010

Pensando

Y ahora voy y vuelvo pensando...en ti. En ti, interior letal. En tus miedos, tus debilidades y caídas. Pensando en el peor de los casos, en el entierro sin muerte previa.
Positivismo, "no sé en qué lugar fue que TE perdí" No lo sé, no me lo explico, no logro hallarlo aún.
Tengo frío. Mis manos están moradas, congeladas. Mi cuerpo tiembla. Mi mandíbula aprieta mis dientes y hace doler mi cabeza. Escribo y todo aumenta. El frío, el dolor, el texto.
Entre papeles, luz artificial y lejanías busco un "pensando en ti". Me asusta no encontrarlo.
Le temo al miedo.
Aumentan las lágrimas, las sonrisas nerviosas, los respiros profundos y un tanto el ánimo.
Ya falta menos para que el día acabe y todo vuelva a ser mejor. Para bien o para mal, pero acaba y el resultado habrá que asumirlo y verle lo bueno. No queda más.
Positivismo, te encontré. Volviste. No lo sé. No te vayas más, ¿sí? =)

miércoles, 30 de junio de 2010

SÉ.


Tres meses viviendo sin ellos. Tres meses más independiente desde marzo. Casi dos meses mayor.
Mayor parte de las tarde mi vida: sola, por ende, mayor independencia, siempre. Mayor es sólo un signo. Edad son sólo números que importan cuando casi no hay motivos.

Amigos: presentes, ausentes. Amigos. Vivencias: Tres meses esperando las mejores. Un día pensando en una en particular. Una hora desde la frustración de un NO rotundo.
Injusticia: SÍ. Acéptenlo, queridos.

Sé que importa mi bien. Sé que importa lo que pueda ocurrir. Sé de las preocupaciones por si algo ocurre. Sé que estoy enojada y lo hago notar. Sé que estoy siendo egoísta. Sé que también tenía miedo. Sé que, por alguna vez, quiero dejar de ser tan "así". Sé que valgo hongo para el resto en este momento. Sé que Dios me mira extraño, me intenta hablar y sé que temo, que soy miedosa y que detesto esta maldita semana.

Sé que quizá soy injusta. Sé que llevo diez y ocho años pidiendo un permiso que no llega y que el teléfono no es más que desconfianza en este caso. Porque preocupación ya excedió su límite. Sé que debo dormir y dejar de hablar y rabiar.

Sé que quiero rock, guitarras, calor, nuevas caras, VIVENCIAS. Por favor.

Por mi favor, por mis vivencias, por mi humor, por un momento pensar en mí y no en los demás y su estúpido qué dirán, prometo cambiar lo que creo me hace sentir así. Como dice el escudo y mi ser nacional: Por la razón o la fuerza.

jueves, 24 de junio de 2010

El pasado, pisado ;)


Al final, Los Bunkers tenían razón: Nada nuevo bajo el sol. Todo sigue igual, siempre. Cambia el lugar, el espacio, la gente y las vivencias. Cambia la vida. Sin embargo, la esencia sigue ahí. Entonces, contradictoriamente, todo sigue igual, y, al mismo tiempo, es demasiado distinto.

No hay nada que esconder, pues ya lo dicho y disculpado está y eso lo sabe quien escribe y quien dio la vida más allá de lo terrenal =).

Ahora sólo queda dejar de meter el dedo en la herida, pues sabemos que de ser así, el morbo es más poderoso y las relaciones terminan por quebrarse aún más. Se ha de continuar con las acciones sanas, ya internalizadas, con la cordura y con el aprendizaje diario.

Es cierto que se tropezó con la misma piedra, el no callar, sin embargo no hay nada que temer cuando se actúa como corresponde al buen aprendizaje. Recordemos que: "del error se aprende" y, a veces, hay que errar más de una vez para recordar.

lunes, 21 de junio de 2010

Frío bajo cero


El frío es casi abismante, llega a los cero grados, quizá menos. Congela y llega a los huesos. Es difícil de afrontar; por más abrigo y lana que se use, no se cubre el frío interno.

"...porque hablar de ti es desterrarse a los paisajes que me acuerdo" Cerros, piedras, tierra, un único y magistral cielo estrellado entre aquel frío y viento que me ampara en momentos así, y por supuesto el optimismo, sin él no es posible el amparo, y la sonrisa.

El escalofrío interno vuelve de pronto... ¡Uf! Son los recuerdos, es la gente, es la visión de mundo, mi visión y la del resto la que contrastan a cada instante y ponen en evidencia que los parámetros son casi inexistentes y que no valen la pena si no es para mejor.

¿Es a caso la costumbre, la rutina la que extraño?... Para mí es el bienestar y la alegría, que es diferente de la rutina, porque las risas pueden ser seguidas unas de otras y en cada momento, pero nunca es de lo mismo y si lo es, ya no es alegría, ya no es bienestar.

De a poco y circulando por el lugar, me doy cuenta que de nada vale pasar por la misma calle cuando el mundo es enorme y las posibilidades son más de dos.
Frente en alto, vista al frente; un buen abrigo y optimismo por delante, que el viaje recién comienza y ya no hay marcha atrás, porque las vivencias han de ser miles, igual que los escritos futuros y el enorme, y a la vez, tan pequeño mundo, que me prestará sus tierras para pisar y caminar, cual mochilero.

=)

viernes, 11 de junio de 2010

Sensaciones en micro.



Hoy, durante la tarde, sentí una extraña y negativa sensación. No supe diferenciar si era tristeza o melancolía, pero me dejó en un estado reflexivo. Mientras la micro avanzaba y el cielo se difuminaba entre su anaranjado grisáceo, tan característico por el smog y el azul amoratado, producto del mismo y además, de la contaminación lumínica, no pude evitar pensar en qué he hecho mal.
Me cuestioné mi rol como hija, hermana, nieta y amiga. En todas encontré faltas, mas en ninguna me faltó el perdón ya pedido.

Los presentes sólo miraban el camino con ojos de "por favor, lleguemos pronto a casa" Quizá yo también quería eso. Es por ello que espero llegue el séptimo mes, para llegar pronto a casa.

domingo, 2 de mayo de 2010

Un tanto de nostalgia


2 de Mayo de 2010.
Santiago.- La pieza a oscuras, el cielo ya en su tonalidad más azul, pero azul otoñal, con nubes, con frío y aún así no es tanto. Las luces del alumbrado público y de un cerro que se ve desde la ventana, acompañado de Soda Stereo - Genesis, el llamado de un niño, los comentarios de amigos y el no contacto con algunos llevan a la nostalgia, en menor medida, pero llevan, transportan, recuerdan y extrañan. Aún no es tanto, falta, queda mucho, en realidad aún es nada, pues como dice esa canción "Cuando todo era nada, era nada el Principio..."

martes, 23 de marzo de 2010

Karma romanticón


Desde un tiempo hasta ahora me convencí que es ley el que cuando le gustas a alguien y no lo tomas en cuenta, por efecto de karma, se devuelve. En algún momento ese alguien te comienza a gustar y lamentablemente, ese interés hacia ti ya no existe. Ya no hay más qué hacer, no te "pescan".

Es inversamente proporcional el amor entre los involucrados, mientras el de uno aumenta, el del otro baja. Ahora, ¿en qué momento ocurrió que uno comenzó a olvidar al otro y este, a tomar en serio la propuesta y el sentimiento de quien ya comienza a bajar su nivel de sentimiento hacia el de mal karma? Cuándo, cómo, por qué.
A mi parecer, la debilidad de estar lejos, con quienes no quieres, con la cabeza casi vacía, te hace extrañar, te hace sentir más de lo habitual, en cambio y cuando el otro está con sus cercanos, haciendo alguna otra cosa, en la cabeza no entra extrañar y no metamos en esto al corazón, pues recordemos que todo es mental. Basta ocupar un poco la mente, pensar en otra cosa, distraerse o bien concentrarse en alguna otra cosa para que el residente desaparesca de nuestros ratos libres-mentales. Si es un capricho, informo querido lector, que hasta que usted no quiera que el asunto acabe, no lo hace.

Ahora, cuando el no tomado en cuenta por efecto de karma, llega al punto de pensar el día entero en ese otro personaje que ya no toma en cuenta, de escuchar canciones romanticonas y saber que ya nada pasará, y sin emabrgo, aun sentirse así de embobado... es el karma, señores, el KARMA (¿y por un capricho?)





*Sintiendo personalmente:
A pesar de que ya no te interese, de que sientas incluso lo contrario a lo que sentiste antes, de haber pasado del amor, al no odio, pero sí molestia o algo parecido, te sigo queriendo mucho y no imaginas cuanto. Lamento no poder decirlo en tu cara, lamento ser tan cobarde, lamento no haberte entendido al comienzo y, a la vez, agradesco tu cariño en los primeros días, agradesco que ocupes mi mente, te informo que hacía tiempo eso no ocurría, significa que eres importante y que quizá ni yo misma imagine hasta qué punto. Cuidate mucho y supongo que ya desde ahora no interrumpo tu meta, no irrumpo en tu cabeza, ya en tu corazón hace tiempo que no. =).

domingo, 21 de marzo de 2010

Duele.

Dicen que las marcas nos hacen recordar, que una herida hace seguir recordando, reaccionar y sentir aun más el dolor por el que se pasa; recordar cuanto en verdad duele. Ahora ese dolor lo vamos a acompañar de una canción, vamos a sentir. Toquemos la herida, sintamos como quema por dentro y cómo llega a nuestro interior el dolor, veámosnos a nosotros mismos llorar como niños, con los ojos onchados y sin siquiera poder mirar; con los mocos colgando, y sintiendo el destrozo de un sentimiento maduro.
Me duele.

viernes, 5 de marzo de 2010

Reaccionando

-Estoy hecha trizas, mis manos tiemblan mientras mi mente se atrofia- Así piensa Martina, y entre delirios se dice a si misma, porque no sabe a quién más -quizá a Dios, pero él está muy ocupado ya salvando otras vidas- Piensa -Blasfemias- Ahora más hacia sus adentros se dice y pide por favor: "Rescátame, dame la mano y huyamos, por favor". Quizá si es a Dios, habla a alguien, pide una mano. Prosigue, -arranca de mí este dolor, esta molestia-.

¿Quién arranca qué, de dónde, por qué?

Piensa en lo ocurrido estos días, en la historia que acaban de dar a conocer en la televisión, y compara situaciones absurdas. -Cual buzo bajo el mar, sin aire ni gas la desesperación llega. Ya no aguanto- se dice a sí misma, en su mente intenta pensar que sí se puede, mas siente que no, que el entorno la observa y eso ya no le agrada, ya no. Hubo un tiempo en el que le encantaba que hasta el perro vago se diera vuelta a mirar lo que ella nunca vio, lo que aun no logra ver y que de a poco se da cuenta que si ella no ve, es imposible reaccionar a los otros.

"Pero es ese coral, ese que no se mueve de su lugar, que si arrancas queda la raíz, queda la marca, queda" -Quédate quieta, cálmate, ya pasará, podrás dormir y, al despertar, no pensarás más en ello- Luego recuerda que el día que sigue es Sábado y su familia estará en casa, saca sus conclusiones, si su familia está en casa lo único que harán será reprocharla, una vez más, recordarle su decisión, según ellos creen, no es la mejor. -Oídos sordos y ya el lunes podrás seguir- se dice a si misma mientras mira a cientos de periodistas en la TV. Así es, trabaja en su meta más superficial de lunes a viernes y mientras puede, sábado y Domingo es día de obedecer, de someterse y bajar la cabeza sin bajar su ánimo que queda.

Martina sabe que no está bien, sabe -al igual que todos- que los humanos son tercos, que cuando algo pretenden, lo consiguen, lo que no sabe ni dimensiona es a qué precio. Es algo serio, sin embargo eso no cuenta, sólo piensa agitadamente en su mente, nada se interpone entre ella y su ser ensimismado.

viernes, 5 de febrero de 2010

Pensaba no pensar.


Sabía usted que la mente humana es lío y un completo enredo de cables, ¿verdad? Y que cada cable conduce alguna parte de nuestro cuerpo, que querámoslo o no hace algo a cada segundo, que no vegeta ni aun estando en coma, ¿me sigue? Claro que sí, claro, claro, claro si todos pasamos por lo mismo y ya las noticias que tanto desastre muestran y dan a conocer indagan en la cuestión médica y por supuesto, personas informadas, con criterio y opinión y menos cabeza que un mandril de inmediato nos creemos todo sin siquiera procesar ni mirar a nuestro entorno, a nosotros mismos. Vuelvo a la medicina, claro, cuando hablan de fatídicos accidentes y del TEC cerrado que tiene Juan hace 2 días pero que su mente sigue trabajando, que sus cables aun están en "ON" nos da cuenta que sin querer, sin intención alguna seguimos pensando, ahondando en alguna idea, dando vuelta estupideces en nuestro cableado interno.

Hoy yo quise olvidar la vida, pensar en nada; es cierto, no quería no pensar, sólo quería extinguir de mi mente -por al menos unos minutos- las ideas confusas que provocan corto circuitos en mi cabeza, sin embargo no lo conseguí. Los primeros minutos todo iba bien, trotaba y sólo pensaba en seguir, en no mirar cuanto faltaba, en disfrutar el momento a solas, cosa que de por cierto hice, mas no completé, pues apenas me detuve caí en la cuenta que hacía todo por una razón, que al mirar aquel cerro recordé de inmediato y que de seguro nunca olvidé.

Yo no quería pensar, sin embargo pensaba en no ver cuanto faltaba y simplemente seguir. Pensaba en que la salida a trotar, a despejarme era precisamente para olvidar lo que ocurría, siempre presente lo que no debía estar allí, y es que es tan fácil soltar una tuerca y sacar una pieza de un motor, pero tan complejo volver a poner todo en su lugar. No queda igual, la pieza se juega, queda suelta, muy arriba... como sea que se haga no vuelve a como estaba, claro que se intenta dejar lo más similar posible, pero no, ya la sacamos y pusimos de nuevo, sólo queda echar a andar el motor, esperar que quede bien, que no dé problemas y que siga así.

Mis circuitos fallaron, el motor de mi auto sufrió cambios, mi mente se alteró y comenzó un corto circuito, otra vez. Estoy decidida, no hace falta más servicio técnico, hace falta dejarlo morir en paz, dejarlo tranquilo, y obtener uno nuevo cuando sea el momento indicado, que claro está, no es ahora, porque yo, me aburrí, dejaré que suene, que se apague, que quede mudo y que muera en paz, no pretendo gastar más viajes, efectivo ni ganas en ello, si a fin de cuentas lo que necesita es seguir como está, poéticamente dicho, como un río sigue su curso al mar, tranquilo, en calma, sin interrupciones, ahí vas.

martes, 26 de enero de 2010

Humanos personificados.

¿Puede un manotazo matar neuronas? Los neurólogos del siglo XXI responderán a ello y mucho más, eso está claro, yo en cambio, sólo sé que más que neuronas mata sentimientos, rompe de a poco corazones y crea rencor en lo hondo de la existencia humana, de las personas, de ti persona.

La torpeza del humano es inigualable, cae y tropieza una y diez veces -cuando es poco- con la misma piedra, roca, cerro y montaña, no aprende; sabe de obviedades y aun más cuando ya tropieza por novena vez, pero sigue errando, parece como si le gustara... como si le gustara el masoquismo. Eso debe ser, ya dijo la experiencia y hace poco Shakira, se siente tan bien todo lo que hace mal.

Un llamado, poca señal, mucho ruido y nada se entendía, las revoluciones comenzaban a bajar y la decepción medio se instalaba cuando aun no se perdía la esperanza. Un pequeño que crece frente a sus ojos entra en la alcoba, entre irónica y despectivamente habla de lo ocurrido en el recién pasado minuto y recopila lo del día entero, la muchacha lo mira diciéndole "cállate y sal de aquí", él no se va y prefiere desconectar un cable, pantalla en negro, sonido de circuitos, y por dentro la muchacha baja al infierno, olvida que sabe contar y es como si el mundo fuese a terminar, como si el 2012 llegara antes de tiempo.

¿En realidad se siente bien? No... definitivamente no. Provoca placer hacerlo, quizá nuestras mismas neuronas, las pocas que han de ir quedando, nos mandan esa señal de alerta, tal como si no quemásemos la lengua con un té muy caliente, alejamos la taza, soltamos algún golpe por una acción indebida a otro. Vemos el rostro del golpeado, de pena, dolor, de un corazón medio quebrantado día a día. Analizamos. No fue para tanto, no lo merecía. Rogamos por perdón, no nos hablan: "Ándate, no te quiero ver". Respondemos: Yo tampoco, no te quiero ver llorar.

Lo mira, alza la mano, él baja la cabeza buscando evadir un golpe en las mejillas, la mano que pareciera no fuese de ella, tan fuerte y pesada llega en un instante a la cabeza, a la nuca, le llega a doler la palma. El niño levanta la cabeza, sus ojos comienzan a llenarse de lágrimas y a caer al mismo tiempo que la sigue observando y la muchacha reacciona, pide disculpas y siente cómo su corazón se parte junto con el del niño. Lo persigue a su habitación en busca de una disculpa, él se encierra, no quiere verla. Busca consuelo con otros, ella no deja de mirarlo con los ojos nublados, más que la palma, duele pensar que de a poco el niño no la querrá más, a futuro no la estimará, la rechazará como ella a sus familiares que sabía habían cometido el mismo error, no los disculpa, quizá él tampoco a ella.

Pocas veces un ser frío que metódicamente y a todo aplica la frase "Todo es por algo" se arrepiente, todo forja carácter dice. Cuando el arrepentimiento llega acompañado de una visión a futuro lo destroza, lo arruina. Su mente no piensa en otra cosa, no logra razonar más que su forma de pedir disculpas, de ser humilde por una vez y dejar la frialdad de lado, todo el tiempo transcurrido, horas, todo se traduce a la culpa y busca del perdón, de no dañar con la intención de hacerlo.

Le teme a la reacción futura -"No fue mi intención"-dice para sí, "Malditos impulsos". Se cuestiona y castiga psicológicamente. El pequeño ya duerme, sabe que suele ocurrir, lo que no sabe es cómo reaccionará. Pretende hablar al día siguiente, calmados y trapasando ese calor humano, esa ternura y cariño, ese amor de familia.
Ahora sonríe, -no es para tanto- se dice. Vuelve a creer que no hay de qué arrepentirse, si no hubiera ocurrido aquello no habría reaccionado y, por ende, no habría caído en la cuenta que a ratos -como el recién pasado- de cuanto ama a su hermano y cuan feliz la hace.

Se nace humano, con diversos sistemas que dan vida a nuestro cuerpo de carne y hueso; mediante se crece, se vive, se obtiene experiencia y se da valor a las situaciones, momentos y personas, así, cuando el sentir se vuelve la más delicada capa es que se es persona.

Ambos sienten. Ella no puede leer mentes, pero por su parte, lo ama con todo su ser.


sábado, 2 de enero de 2010

Si...

Si no es un fin ni un adiós, ¿por qué me da pena?
Si sé que seguirá el contacto, que el cariño permanece y que ya está todo dicho, me siento así?
Si sé que es feliz y lo será aún más, por qué me siento mal yo?

Primero porque lo extrañaré, segundo porque soy insegura, tercero porque debo ser algo posesiva y lo quiero mucho.

Tranquila que ya todo pasa y la vida no depende de ello :).