lunes, 16 de junio de 2014

Lunes 16

Mamá,

Hoy amanecí amanecí enferma, con una especie de bronquitis. Papá me llevó a la práctica en auto, porque iba camino a la clínica a hablar con los doctores. No pudo hablar con Jarufe, pero dijo que habló con Galindo.

Los pronósticos no son buenos y al parecer no nos durarás mucho más. Los tumores son los mismo que cuando todo comenzó un año atrás, uno en el páncreas y otros dos en los ganglios, ramificaciones. Ya no te pueden operar, tampoco hacer quimio, pero siguen estudiando la radioterapia y la pinzación para aliviar el dolor.

Con mi papá hoy hablamos de terapias alternativas, le sugirieron usar muérdago y le enviarán el contacto de una persona en Santiago que lo prepara, según le dijeron, es efectivo. A estas alturas mamá, solo queremos tenerte un tiempo más.

Ah, y además que no sufras.
Hoy hemos llorado todos, aunque no sé si el Jere, porque tampoco sé si sabe.

Mami, me duele el pecho, me siento enferma, con los pulmones destruidos, aunque no sé si más que mi corazón al pensar en que podrías faltarme mañana.
Escribo y lloro, y toso y me sueno la nariz. Hago intentos para evitar que me escuche el enano y mi papá. Debo ser fuerte. Debo ser fuerte. Debo ser fuerte, por el enano, por mi papá, por ti.

Mamá, siempre peleamos, pero salí a ti, a mi papá. Y más que peleas, no imaginas cómo te amo. Mujer de paciencia y ternura sin igual, independiente, con carácter, con un mundo entero a cuestas y siempre con la frente en alto.

Eres mi ejemplo a seguir hasta el fin de los tiempos, lo serás.

Por cierto, hace un rato vi en la casa de mi güeli la foto en que salgo vestida de princesa y me tienes en brazos, de esa vez que la Caro salió reina de la primavera y también yo quería vestirme como princesa. No quiero dejar de ser tu princesa ni que me dejes de tener en brazos, mami. De todas formas, mil gracias por siempre hacerme sentir como tu princesa :). Te Amo.

domingo, 15 de junio de 2014

Carta a mamá.

Mamá,

hoy celebramos tu cumpleaños, estuvimos los cinco juntos en la clínica. Fueron los tíos, la prima, quienes siempre han estado ahí. Tu mamá no dejó de hacer problemas, como siempre. Pese a todo, fue un cumpleaños normal: hubo una cumpleañera, torta, invitados, regalos y sobre todo amor <3.

Ayer papá nos llevó a comer tarde, en la noche, hecho poco habitual. La Caro dijo que quizá pasaba algo, porque la última vez que hizo eso, lo operaron a él y estaba nervioso, pero ahora no, de hecho, creímos que era para eliminar tensiones, para relajarse en familia y celebrar el día del padre. Pero parece que no.

Hace más o menos media hora que llegamos de la clínica, de tu cumpleaños, estuviste casi todo el tiempo con morfina. Reíste, conversaste, viste el partido, todos juntos.
Papá le acaba de decir a la Caro que al parecer no hay mucha vuelta con tu enfermedad. Se lo dijo a solas, creo que con un café de por medio. 

El cáncer ha vuelto, tus dolores insoportables también. Sin morfina no hay forma de soportarlos. Estás tan delgada y frágil que por lógica no soportarías una nueva cirugía, tampoco la quimioterapia. Nos han sugerido radioterapia, pero ni los médicos saben. Como siempre te digo, cada nueva hospitalización es como un episodio de Dr. House. 

Esta vez el capitulo es más complejo -creo-, porque ha pasado casi una semana y aún no nos quieren dar el diagnóstico, que estoy segura, sí tienen. Por como va la situación, vislumbro que lo complicado es encontrar un tratamiento que puedas soportar, y si no lo hay, les complica demasiado darnos la noticia.

Mamá, llevo casi un año siendo fuerte y cayendo a ratos. Hace una semana que intento apegarme más a la realidad, dejando de lado la esperanza, quizá. Sé que desde la vereda del optimismo no es lo óptimo, pero sentí que necesitaba poner los pies en la tierra y afrontar la situación. Debo ser fuerte, mantener la cabeza fría para poder apoyar a mis hermanos, al Jere, a mi papá.

Pese a los intentos diarios, admito que me ha costado, tan solo pensar la situación me da escalofríos y llena de lágrimas mis ojos, aunque intento evitar que caigan más abajo de las pestañas. 

Mamá, no quiero que te pase nada. Quiero que seas fuerte, que tu cuerpo resista, que tu cabeza también lo haga. Quiero tenerte por muchos años más. Quiero que veas al enano crecer, quiero que estés ahí por si algún día me caso, que celebremos mi cumpleaños y el día de la madre hasta que seamos viejas las dos.

Mamá, por favor no te vayas. Te amo.

Ale.