
Tal vez es sólo la emoción de una película pero me es inevitable sentir mía esa frase, ese valor que impulsa a seguir, confiar y creer. Impulsa a continuar el
camino y no perder la ruta.
Falta un minuto para la una de la madrugada del Domingo 22. Que quede plasmado que en este minuto que se hace eterno siento las ganas de no rendirme y seguir.
A ratos creo que el día en vea una película de amor, romántica o que implique al menos una pareja perfecta y no me imagine mi vida o piense en mí en ese instante, es que me ocurrirá a mí. A ratos creo en esto, a ratos escasos -como este- lo vivo y sólo veo la película, siento la emoción sin imaginar mi vida, mas en el momento cúlmine aparece un rostro en mi mente, uno que no debería aparecer. Aquel que coordina mi inconsciente, que es quien guía y saca a flote mis deseos y más ocultos pensamientos y sentimientos que supongo valen mucho más.
Una vez dije que el pensamiento murió en las manos. Hoy creo que el sentimiento nace en ellas. Mi sentimiento nace y se expresa por ellas; son mi motor a la distancia y a la inexistencia presente ausente.
Son mis manos y dedos quienes se encargan de dar a conocer lo que por mi mente transcurre, mi sonrisa refleja y más de un latido acelera.
Perfección, se está bastante lejos de llegar pues falta la presencia y ¿sin esta? Sin esta lo que hay es esencia y junto a ella incertidumbre, a esta le sumaré mis sueños, que reflejan deseos, esos que nacen mediante manos y otras mentes que dan vuelta la mía.
¡Benditas manos! Maldita mente.
Maldita mente que llena mi inconsciente de sueños y torpeza, de utopías que no llegan y de esperanza que no acaba.
Y la distancia, qué digo de ella si no sé si bendecir o maldecir. Si fue ella quien me acercó y ahora me hace sentir. Que hago ahora, que hice ayer si a falta de distancia y a sobra de cercanía lo que existió fue timidez y otra vez la distancia esta vez cercana. ¡Que hago! Si sin ella no reaccionamos. Que hago si lo único que provoca es callar.
Complejo. A la distancia hablo y siento lo mejor, creo que mi mundo es rosa y lo represento en mi uñas, sin embargo, no digo lo más importante porque creo que para eso es necesario la cercanía y presencia y ante esta lo único que existe es timidez y unas ganas de arrancar lo más lejos posible y hablar otra vez. A la distancia.
Sea como sea, a la distancia, siendo cercana yo no me pienso rendir; sé lo que quiero, te quiero a ti existencia ausente, Inexistencia presente. Distante, soñando, creyendo, queriendo.