No logro creer como pasa el tiempo. Un año desde la promesa de un cambio. A dos semanas de cumplir un año de enfrentarme a un miedo que definía mi futuro. A un mes de cumplir un año de los mejores días de cuarto medio. De haber compartido parte de lo mejor, celebrarlo todo, festejando años de vivencias y negándome a un sentimiento intenso.
Qué días aquellos. Me encanta-ron.
domingo, 21 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
Uno y ninguno
Busco lo que no debo, lo que ya se fue y no volverá, porque todo tiempo pasado queda allí. Inmovil. Creo que lo ideal es mirar al frente, seguir adelante, y que será la mejor opción. Sin embargo sólo lo creo y no lo siento.
Siento que si así lo hago las cosas quedarán inconclusas y jamás olvidaré nada. Me daré cuenta, por fin, que mi memoria no necesita pasas ni menos agendas. Recuerdo -(recordaré)- cada fecha y palabra, y las antiguas prácticas y pláticas. Y allí me querré quedar. Barada en el tiempo, atrás. Sonríendo, siendo.
Dar la cara es una opción, pero en esta ocasión, hacen falta dos y yo cuento un uno y un ninguno. Un matizado ciego y un gris de color. Color que prefiero, sólo por miedo, sea así.
"No-Quizá" reataca. Es necesario. Hace falta. Hacía.
Es probable que celebre tres meses, tal vez el año y prefiero pensar que no más. Está entre mis planes hacerlo. Mi límite es el año. Mi esperanza creer que los tiempos van a cambiar, que siempre han estado cambiados. Que todo ha sido a destiempo.
A destiempo.
Siento que si así lo hago las cosas quedarán inconclusas y jamás olvidaré nada. Me daré cuenta, por fin, que mi memoria no necesita pasas ni menos agendas. Recuerdo -(recordaré)- cada fecha y palabra, y las antiguas prácticas y pláticas. Y allí me querré quedar. Barada en el tiempo, atrás. Sonríendo, siendo.
Dar la cara es una opción, pero en esta ocasión, hacen falta dos y yo cuento un uno y un ninguno. Un matizado ciego y un gris de color. Color que prefiero, sólo por miedo, sea así.
"No-Quizá" reataca. Es necesario. Hace falta. Hacía.
Es probable que celebre tres meses, tal vez el año y prefiero pensar que no más. Está entre mis planes hacerlo. Mi límite es el año. Mi esperanza creer que los tiempos van a cambiar, que siempre han estado cambiados. Que todo ha sido a destiempo.
A destiempo.
viernes, 5 de noviembre de 2010
No-quizá.
Llegó el momento de olvidar el "quizá", de ver más blanco o más negro, pues tanto matiz ha producido un caos, que no permite distinguir nada entre la nada.
Eso. Nada.
Eso. Nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)