Hoy es sábado, son las 18.12, el canto al aire me llega, la canto también a ti. Hoy al almuerzo éramos tres, cuando solíamos ser cuatro y ese cuarto en la mesa, primero en mi corazón, tocaba mi mano y pierna por debajo del mantel, me miraba y presionaba mi mano, me miraba con esos ojos verdes y grandes, verdes maravillosos en rostro bordeado de colorín.
Es sábado, tardes como estas eran de los dos, de regaloneo, películas, de amor. Tardes cada vez más tardes hasta que era de noche. Tardes en que íbamos a otros lugares, en que cocinábamos, nos reíamos. Hoy es sábado por la tarde, cada vez más tarde y todo lo que hago es recordar y llorar. Te echo de menos, quiero lo mejor para ti y para mí.
Se me ha pasado por la cabeza estar juntos otra vez, mas sé que no es momento, que para eso primero debemos pasar por este dolor y mientras escribo esto me doy cuenta y reafirmo lo que pienso, debemos pasar por este dolor para darnos cuenta de lo que realmente queremos y necesitamos, para darnos cuenta que errores como los cometidos no pueden volver a ocurrir, ni con nosotros ni con otros, me doy cuenta que necesitamos vivir un poco más, llorar, sufrir, aprender a sonreír sin el otro, aunque duela, para aprender luego, a hacer sonreírnos en otro momento, juntos o no, más adelante nos merecemos una sonrisa.
Te Amo, Zubmarín. Te amo y deseo lo mejor.