martes, 9 de diciembre de 2008

One.


Buenas noches, tardes o mañanas.
Entro y escribo hoy impulsada por una canción. One. Metallica. Me encanta esa canción, el sonido, la voz, y el video que escucho y jamás veo en youtube, ese que muestra escenas antiguas de realmente no sé qué.
Esta canción me llama a desconectarme del mundo, en especial la primera parte. Me es casi imposible escucharla y hablar con alguien por msn, menos por facebook. De hecho, cierro sesión en messenger. Cara de libro ni hablar, página cerrada de las primeras. Me gusta esa página pero a la vez la odio. Es un asco llamativo y útil hasta cierto punto.

Las canciones de metallica, y en general las que están dentro del rubro del metal me insitan a alejarme un poco del resto, olvidarlos un momento y pensar en la vida, pero en el hoy.

A ratos creo que siempre menciono pensar y vivir "hoy" y nunca me detengo a decir que paso casi mi día entero, y, a diario, pensando en el futuro. Pensando en como será todo mañana. Supongo que por eso me empeño con la palabra hoy, por algo que quizás no logro concretar. Por una meta que no existe, al menos, no HOY.

Entre a blog algo inseguridad en esta oportunidad, sólo guiada por impulsos que producía en mí la canción. Tímida busqué la lista de direcciones, cliquée mi blog. Pensé en leer las entradas antiguas, sin embargo mire arribe y otra vez cliquée, esta vez en el botón Acceder. "Father, father, father?. -Hello?. -Good Bye father." Trozo del video que escucho. La canción, minutos más tarde, acaba. Ya la he escuchado dos veces. He repetido mucho la palabra "vez" No me agrada repetirla, de hecho, pensé en usar sinónimos, tenía en mente la frase "en esta oportunidad" pero no viene al caso como corresponde, no es la indicada en realidad.

Me desvié. Prosigo. Sí, en párrafo nuevo, seguido de un punto aparte. Accedí, entré inmediatamente a mi cuenta. Ya no pongo la clave cada vez que entro, me aburrí de hacerlo. Antes no guardaba mis contraseñas por temor a que alguien entrara y viera todo lo que oculto. A ratos creo que mi vida puede ser así. Creo que pueden existir cámaras ocultas que filman todo lo que hago y dejan al descubierto detalles que quizás no quiero que vean. No los mencionaré porque sería lo mismo. Es una parte perseguida de mí, lo sé y lo acepto, pero ¿saben? eso me da asusta, creer que alguien puede observar lo que hago y dejo de hacer algo que no es bueno, sólo por miedo, aunque reconosco que al comienzo es así, pero luego lo olvido, me digo "Ale, son rollos tuyos, nadie te está filmando ni verá todo esto" y sigo en lo estaba. El miedo queda atrás y mis acciones siguen. Otra vez me alejo del tema. Claro, ahora tengo mi contraseña guardada para acceder inmendiatamente, hasta msn está automático, en tres computadores.

Punto aparte.

Párrafo nuevo. Accedí y dude en qué hacer. Vacilé entre mirar si tenía algún otro comentario en entradas antiguas o leer algunas que tengo guardadas como borrador, o, Nueva Entrada. Aquí lo tienen, nueva entrada. No leí lo demás, sólo, seguí mis impulsos e hice click, guiada por One.

Son las veinte y tres con diez. Es tarde, dejé sola a mi mamá viendo televisión y me sentí y siento un poco mal, pero aquí estoy, inmutable, sentada en mi cama con un cojín en mi cabeza, espalda apoyada en la pared, me duele un poco. Otro cojín en mis piernas y encima de este, mi computador.

Las piernas me arden, desde la rodillas hacia arriba. Ayer me quemé y las tengo ultra rojas. Los hombros ni hablar, están rojos, igual que el plumón que cubre mi cama y no combina con mis cortinas. Debo ir a ponerme pepino en la espalda, según dijeron "refresca" cuando te has quemado como lo hice yo. El computador calienta el cojín y este traspasa calor a mis piernas quemadas, me duele.

Creo sinceramente que me puede dar cáncer a la piel. Odio ser pesimista, pero nunca me había quemado así. Es doloroso y tengo marquitas, ronchas y algo que parece una ampolla. Ayer me dijieron que me cuidara de no tener ampollas, no sé por qué. Estoy roja, quemada a morir y dolorida como nunca. Es en serio, nunca me había quemado así pues suelo envetunarme en bloqueador cuando tengo alguna actividad al aire libre. Lección más que aprendida y dolorosa. La odio. Creo que mis diagnósticos no son lo mejores. Estoy dispareja y me duele mucho. Mi piel está extraña.
Nunca más, pero nunca más salgo sin bloqueador a una actividad al aire libre. De diez de la mañana a dos de la tarde estar con poca ropa, a pleno sol y en donde la radiación es la más alta de todo el país no es recomendable. No lo hagan. Por favor cuiden su piel y usen protector solar. Es atroz esto.

Me duele la espalda, me arden las piernas, mi cuello está molesto y los pepinos me llaman.

Entrada coherente, cohesionada. A mí manera claro. Realmente no considero que esté tan mal. Una cosa lleva a la otra, se entiende.

Acaba la entrada. Fin.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Adiós?




Sin duda alguna para ninguno de nosotros humanos habitantes de esta tierra es fácil decir adiós a un ser querido, y no hablo de muerte sino de separaciones, hablo de esas situaciones en que un ser querido se va a otro lugar, es como se describe en la entrada "Tiempo de Fin" "Cuesta asimilar" Sí, cuesta tomarle -o tal vez restarle- importancia al asunto de las despedidas, pero.. sencillamente no se puede.

Cuando se le toma cariño a una persona es difícil despedirse, pero cuando se llega a querer e incluso a palabras mayores como amar es aun más difícil y la verdad esa palabra queda pequeña porque ya esa persona está en ti, su nombre grabado en tu pecho y su actuar en tu memoria, los momentos significativos pasan a ser todos; no falta la pisca de especialidad en cada uno de ellos, no falta el más mínimo detalle que lo hizo especial.

Cientos de veces ocurre que somos cercanos, luego lejanos, nos volvemos a acercar y así nos la llevamos durante el tiempo y, al momento en que una etapa acaba podemos estar distanciados, sin embargo el poder del querer trasciende mucho más y nos impulsa a acercarnos y tal vez decir ciertas cosas, entre esas es infaltable el verbo "extrañar" pero creo que no siempre utilizamos bien este verbo, puesto que, en el momento lo decimos y no niego que haya sentimiento, pero es después, cuando a pasado algo de tiempo y a tu alrededor esa persona no está es que sientes realmente esas palabras, esas tres silabas que creíste vivir en el momento, mas en el instante de la ausencia es cuando verdaderamente llegan.

El querer trasciende mucho más.. Espero así sea. Espero las palabras no sean en vano y una vez más, como lo he hecho durante estos cuatros años creeré y confiaré en que así será. Confiaré en la palabra, el poder de la palabra pero no en la de cualquiera, confiaré en la palabra de quien más he querido y durante más tiempo que nadie, confiaré en ti.
Esta vez su anuncio ha sido claro, pero aunque no se tenga conocimiento informo hoy que prefiero las sorpresas. Las palabras me hacen confiar pero a la vez me provocan inseguridad y ansiedad. Ni lo uno ni lo otro es lo que quiero, simplemente quiero que el mundo siga girando, quiero vivir y recibir sorpresas porque la más mínima y diminuta será especial, como todas, como las de ayer, como las de hoy. Hoy no había, pero qué más da si al fin y al cabo así son las cosas, así es el acercamiento y alejamiento entre seres queridos. Considérate como tal.

Ya una vez decidí decir adiós, mas hoy es otro tipo de adiós, un adiós aceptando lo evidente y lo que para mis adentros y cercanos dije una vez. "Si aquel ser querido es feliz, yo también lo seré" Sé que hoy la felicidad es parte de ti, que es majestuosa y que no hay demasiado que hablar, sí recordar pero las palabras sobrarían en caso distinto.
Prosigo, eres feliz con/sin esa fue tu decisión, afirmo que para ti fue la mejor, así lo crees y como así es para ti, para mí también. Soy feliz por ti y te conozco, sé que a la vez tienes nostalgia y la mente llena de recuerdos, sé que fueron buenos y que el último tiempo es lo mejor. Te conozco aunque no lo creas, soy feliz porque lo eres tú.
Felicidades y que todo lo que venga sea lo mejor hoy y siempre. No diré adiós sino hasta pronto pues confío en la palabra. En tu palabra.

Querido, amado: hasta pronto, suerte, éxito, ganas y firmeza.

Suspira, sueña, cree, confía y quiere quien lo ha hecho por siempre, quien te considera dentro de una fusión en la que estás en su total gloria y esplendor.
=)

Sé que pasé de escribir a todos a pasar a escribir a un tú. Sé que no interesará porque nadie lo leerá. Sé que no una correcta redacción y que la palabra PERO está sobre el tapete una vez més. Sé que me excuso y no me gusta esperar pero estas palabras con razón serán para un suspiro andante, para la razón oculta, para mi tesoro más preciado, para mi TÚ.