Tres meses viviendo sin ellos. Tres meses más independiente desde marzo. Casi dos meses mayor.
Mayor parte de las tarde mi vida: sola, por ende, mayor independencia, siempre. Mayor es sólo un signo. Edad son sólo números que importan cuando casi no hay motivos.
Amigos: presentes, ausentes. Amigos. Vivencias: Tres meses esperando las mejores. Un día pensando en una en particular. Una hora desde la frustración de un NO rotundo.
Injusticia: SÍ. Acéptenlo, queridos.
Sé que importa mi bien. Sé que importa lo que pueda ocurrir. Sé de las preocupaciones por si algo ocurre. Sé que estoy enojada y lo hago notar. Sé que estoy siendo egoísta. Sé que también tenía miedo. Sé que, por alguna vez, quiero dejar de ser tan "así". Sé que valgo hongo para el resto en este momento. Sé que Dios me mira extraño, me intenta hablar y sé que temo, que soy miedosa y que detesto esta maldita semana.
Sé que quizá soy injusta. Sé que llevo diez y ocho años pidiendo un permiso que no llega y que el teléfono no es más que desconfianza en este caso. Porque preocupación ya excedió su límite. Sé que debo dormir y dejar de hablar y rabiar.
Sé que quiero rock, guitarras, calor, nuevas caras, VIVENCIAS. Por favor.
Por mi favor, por mis vivencias, por mi humor, por un momento pensar en mí y no en los demás y su estúpido qué dirán, prometo cambiar lo que creo me hace sentir así. Como dice el escudo y mi ser nacional: Por la razón o la fuerza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario