-Estoy hecha trizas, mis manos tiemblan mientras mi mente se atrofia- Así piensa Martina, y entre delirios se dice a si misma, porque no sabe a quién más -quizá a Dios, pero él está muy ocupado ya salvando otras vidas- Piensa -Blasfemias- Ahora más hacia sus adentros se dice y pide por favor: "Rescátame, dame la mano y huyamos, por favor". Quizá si es a Dios, habla a alguien, pide una mano. Prosigue, -arranca de mí este dolor, esta molestia-.
¿Quién arranca qué, de dónde, por qué?
Piensa en lo ocurrido estos días, en la historia que acaban de dar a conocer en la televisión, y compara situaciones absurdas. -Cual buzo bajo el mar, sin aire ni gas la desesperación llega. Ya no aguanto- se dice a sí misma, en su mente intenta pensar que sí se puede, mas siente que no, que el entorno la observa y eso ya no le agrada, ya no. Hubo un tiempo en el que le encantaba que hasta el perro vago se diera vuelta a mirar lo que ella nunca vio, lo que aun no logra ver y que de a poco se da cuenta que si ella no ve, es imposible reaccionar a los otros.
"Pero es ese coral, ese que no se mueve de su lugar, que si arrancas queda la raíz, queda la marca, queda" -Quédate quieta, cálmate, ya pasará, podrás dormir y, al despertar, no pensarás más en ello- Luego recuerda que el día que sigue es Sábado y su familia estará en casa, saca sus conclusiones, si su familia está en casa lo único que harán será reprocharla, una vez más, recordarle su decisión, según ellos creen, no es la mejor. -Oídos sordos y ya el lunes podrás seguir- se dice a si misma mientras mira a cientos de periodistas en la TV. Así es, trabaja en su meta más superficial de lunes a viernes y mientras puede, sábado y Domingo es día de obedecer, de someterse y bajar la cabeza sin bajar su ánimo que queda.
Martina sabe que no está bien, sabe -al igual que todos- que los humanos son tercos, que cuando algo pretenden, lo consiguen, lo que no sabe ni dimensiona es a qué precio. Es algo serio, sin embargo eso no cuenta, sólo piensa agitadamente en su mente, nada se interpone entre ella y su ser ensimismado.
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