
Sin duda alguna para ninguno de nosotros humanos habitantes de esta tierra es fácil decir adiós a un ser querido, y no hablo de muerte sino de separaciones, hablo de esas situaciones en que un ser querido se va a otro lugar, es como se describe en la entrada "Tiempo de Fin" "Cuesta asimilar" Sí, cuesta tomarle -o tal vez restarle- importancia al asunto de las despedidas, pero.. sencillamente no se puede.
Cuando se le toma cariño a una persona es difícil despedirse, pero cuando se llega a querer e incluso a palabras mayores como amar es aun más difícil y la verdad esa palabra queda pequeña porque ya esa persona está en ti, su nombre grabado en tu pecho y su actuar en tu memoria, los momentos significativos pasan a ser todos; no falta la pisca de especialidad en cada uno de ellos, no falta el más mínimo detalle que lo hizo especial.
Cientos de veces ocurre que somos cercanos, luego lejanos, nos volvemos a acercar y así nos la llevamos durante el tiempo y, al momento en que una etapa acaba podemos estar distanciados, sin embargo el poder del querer trasciende mucho más y nos impulsa a acercarnos y tal vez decir ciertas cosas, entre esas es infaltable el verbo "extrañar" pero creo que no siempre utilizamos bien este verbo, puesto que, en el momento lo decimos y no niego que haya sentimiento, pero es después, cuando a pasado algo de tiempo y a tu alrededor esa persona no está es que sientes realmente esas palabras, esas tres silabas que creíste vivir en el momento, mas en el instante de la ausencia es cuando verdaderamente llegan.
El querer trasciende mucho más.. Espero así sea. Espero las palabras no sean en vano y una vez más, como lo he hecho durante estos cuatros años creeré y confiaré en que así será. Confiaré en la palabra, el poder de la palabra pero no en la de cualquiera, confiaré en la palabra de quien más he querido y durante más tiempo que nadie, confiaré en ti.
Esta vez su anuncio ha sido claro, pero aunque no se tenga conocimiento informo hoy que prefiero las sorpresas. Las palabras me hacen confiar pero a la vez me provocan inseguridad y ansiedad. Ni lo uno ni lo otro es lo que quiero, simplemente quiero que el mundo siga girando, quiero vivir y recibir sorpresas porque la más mínima y diminuta será especial, como todas, como las de ayer, como las de hoy. Hoy no había, pero qué más da si al fin y al cabo así son las cosas, así es el acercamiento y alejamiento entre seres queridos. Considérate como tal.
Ya una vez decidí decir adiós, mas hoy es otro tipo de adiós, un adiós aceptando lo evidente y lo que para mis adentros y cercanos dije una vez. "Si aquel ser querido es feliz, yo también lo seré" Sé que hoy la felicidad es parte de ti, que es majestuosa y que no hay demasiado que hablar, sí recordar pero las palabras sobrarían en caso distinto.
Prosigo, eres feliz con/sin esa fue tu decisión, afirmo que para ti fue la mejor, así lo crees y como así es para ti, para mí también. Soy feliz por ti y te conozco, sé que a la vez tienes nostalgia y la mente llena de recuerdos, sé que fueron buenos y que el último tiempo es lo mejor. Te conozco aunque no lo creas, soy feliz porque lo eres tú.
Felicidades y que todo lo que venga sea lo mejor hoy y siempre. No diré adiós sino hasta pronto pues confío en la palabra. En tu palabra.
Querido, amado: hasta pronto, suerte, éxito, ganas y firmeza.
Suspira, sueña, cree, confía y quiere quien lo ha hecho por siempre, quien te considera dentro de una fusión en la que estás en su total gloria y esplendor.
=)
Sé que pasé de escribir a todos a pasar a escribir a un tú. Sé que no interesará porque nadie lo leerá. Sé que no una correcta redacción y que la palabra PERO está sobre el tapete una vez més. Sé que me excuso y no me gusta esperar pero estas palabras con razón serán para un suspiro andante, para la razón oculta, para mi tesoro más preciado, para mi TÚ.
