¿Por qué planeo guardar mis deseos en lo hondo para pensar que no los tengo y cuando ocurran creer que es algo sorpresivo cuando no lo es? ¿Por qué siempre que se comenta lo mínimo no ocurre lo esperado? O, ¿por qué CREO que cuando se comenta algo el resto no ocurre?
Por eso, porque simplemente creo y paso al extremo de ser crédula por donde se me mire. Porque el optimismo me llevó lejos, demasiado lejos a decir a verdad. Ahora realmente creo que el sol es posible alcanzarlo sin quemarse, que mis risos es posible peinarlos y que el color no se pierde aun mezclando todo. Creo que el negro es un color también y que el blanco es más que luz. Creo que los pesares traen plumavic y que las escenas finales son siempre perfectas. Creo que el cine no miente y que mis palabras tienen razón. Creo que escribir desahoga y tranquiliza, creo que la demencia es simple gusto y que si pienso demasiado las cosas no resultan. Creo que la fluidez se pierde al pensar y que la pantalla a veces vale más. Creo que mis días son perfectos y que mi vida es bipolar. Creo que al hablar la magia se va mas al escribir todo puedo plasmar y entre rimas ya no hay más. Creo en demasía y no me canso de esperar. Creo que si leo todo lo que escribo podre seguir escribiendo mejor y que si escucho algún ruido, letra o canción pierdo la concentración. Creo que creer y esperar ya no debe llamar mi atención.
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