lunes, 21 de junio de 2010

Frío bajo cero


El frío es casi abismante, llega a los cero grados, quizá menos. Congela y llega a los huesos. Es difícil de afrontar; por más abrigo y lana que se use, no se cubre el frío interno.

"...porque hablar de ti es desterrarse a los paisajes que me acuerdo" Cerros, piedras, tierra, un único y magistral cielo estrellado entre aquel frío y viento que me ampara en momentos así, y por supuesto el optimismo, sin él no es posible el amparo, y la sonrisa.

El escalofrío interno vuelve de pronto... ¡Uf! Son los recuerdos, es la gente, es la visión de mundo, mi visión y la del resto la que contrastan a cada instante y ponen en evidencia que los parámetros son casi inexistentes y que no valen la pena si no es para mejor.

¿Es a caso la costumbre, la rutina la que extraño?... Para mí es el bienestar y la alegría, que es diferente de la rutina, porque las risas pueden ser seguidas unas de otras y en cada momento, pero nunca es de lo mismo y si lo es, ya no es alegría, ya no es bienestar.

De a poco y circulando por el lugar, me doy cuenta que de nada vale pasar por la misma calle cuando el mundo es enorme y las posibilidades son más de dos.
Frente en alto, vista al frente; un buen abrigo y optimismo por delante, que el viaje recién comienza y ya no hay marcha atrás, porque las vivencias han de ser miles, igual que los escritos futuros y el enorme, y a la vez, tan pequeño mundo, que me prestará sus tierras para pisar y caminar, cual mochilero.

=)

viernes, 11 de junio de 2010

Sensaciones en micro.



Hoy, durante la tarde, sentí una extraña y negativa sensación. No supe diferenciar si era tristeza o melancolía, pero me dejó en un estado reflexivo. Mientras la micro avanzaba y el cielo se difuminaba entre su anaranjado grisáceo, tan característico por el smog y el azul amoratado, producto del mismo y además, de la contaminación lumínica, no pude evitar pensar en qué he hecho mal.
Me cuestioné mi rol como hija, hermana, nieta y amiga. En todas encontré faltas, mas en ninguna me faltó el perdón ya pedido.

Los presentes sólo miraban el camino con ojos de "por favor, lleguemos pronto a casa" Quizá yo también quería eso. Es por ello que espero llegue el séptimo mes, para llegar pronto a casa.

domingo, 2 de mayo de 2010

Un tanto de nostalgia


2 de Mayo de 2010.
Santiago.- La pieza a oscuras, el cielo ya en su tonalidad más azul, pero azul otoñal, con nubes, con frío y aún así no es tanto. Las luces del alumbrado público y de un cerro que se ve desde la ventana, acompañado de Soda Stereo - Genesis, el llamado de un niño, los comentarios de amigos y el no contacto con algunos llevan a la nostalgia, en menor medida, pero llevan, transportan, recuerdan y extrañan. Aún no es tanto, falta, queda mucho, en realidad aún es nada, pues como dice esa canción "Cuando todo era nada, era nada el Principio..."

martes, 23 de marzo de 2010

Karma romanticón


Desde un tiempo hasta ahora me convencí que es ley el que cuando le gustas a alguien y no lo tomas en cuenta, por efecto de karma, se devuelve. En algún momento ese alguien te comienza a gustar y lamentablemente, ese interés hacia ti ya no existe. Ya no hay más qué hacer, no te "pescan".

Es inversamente proporcional el amor entre los involucrados, mientras el de uno aumenta, el del otro baja. Ahora, ¿en qué momento ocurrió que uno comenzó a olvidar al otro y este, a tomar en serio la propuesta y el sentimiento de quien ya comienza a bajar su nivel de sentimiento hacia el de mal karma? Cuándo, cómo, por qué.
A mi parecer, la debilidad de estar lejos, con quienes no quieres, con la cabeza casi vacía, te hace extrañar, te hace sentir más de lo habitual, en cambio y cuando el otro está con sus cercanos, haciendo alguna otra cosa, en la cabeza no entra extrañar y no metamos en esto al corazón, pues recordemos que todo es mental. Basta ocupar un poco la mente, pensar en otra cosa, distraerse o bien concentrarse en alguna otra cosa para que el residente desaparesca de nuestros ratos libres-mentales. Si es un capricho, informo querido lector, que hasta que usted no quiera que el asunto acabe, no lo hace.

Ahora, cuando el no tomado en cuenta por efecto de karma, llega al punto de pensar el día entero en ese otro personaje que ya no toma en cuenta, de escuchar canciones romanticonas y saber que ya nada pasará, y sin emabrgo, aun sentirse así de embobado... es el karma, señores, el KARMA (¿y por un capricho?)





*Sintiendo personalmente:
A pesar de que ya no te interese, de que sientas incluso lo contrario a lo que sentiste antes, de haber pasado del amor, al no odio, pero sí molestia o algo parecido, te sigo queriendo mucho y no imaginas cuanto. Lamento no poder decirlo en tu cara, lamento ser tan cobarde, lamento no haberte entendido al comienzo y, a la vez, agradesco tu cariño en los primeros días, agradesco que ocupes mi mente, te informo que hacía tiempo eso no ocurría, significa que eres importante y que quizá ni yo misma imagine hasta qué punto. Cuidate mucho y supongo que ya desde ahora no interrumpo tu meta, no irrumpo en tu cabeza, ya en tu corazón hace tiempo que no. =).

domingo, 21 de marzo de 2010

Duele.

Dicen que las marcas nos hacen recordar, que una herida hace seguir recordando, reaccionar y sentir aun más el dolor por el que se pasa; recordar cuanto en verdad duele. Ahora ese dolor lo vamos a acompañar de una canción, vamos a sentir. Toquemos la herida, sintamos como quema por dentro y cómo llega a nuestro interior el dolor, veámosnos a nosotros mismos llorar como niños, con los ojos onchados y sin siquiera poder mirar; con los mocos colgando, y sintiendo el destrozo de un sentimiento maduro.
Me duele.

viernes, 5 de marzo de 2010

Reaccionando

-Estoy hecha trizas, mis manos tiemblan mientras mi mente se atrofia- Así piensa Martina, y entre delirios se dice a si misma, porque no sabe a quién más -quizá a Dios, pero él está muy ocupado ya salvando otras vidas- Piensa -Blasfemias- Ahora más hacia sus adentros se dice y pide por favor: "Rescátame, dame la mano y huyamos, por favor". Quizá si es a Dios, habla a alguien, pide una mano. Prosigue, -arranca de mí este dolor, esta molestia-.

¿Quién arranca qué, de dónde, por qué?

Piensa en lo ocurrido estos días, en la historia que acaban de dar a conocer en la televisión, y compara situaciones absurdas. -Cual buzo bajo el mar, sin aire ni gas la desesperación llega. Ya no aguanto- se dice a sí misma, en su mente intenta pensar que sí se puede, mas siente que no, que el entorno la observa y eso ya no le agrada, ya no. Hubo un tiempo en el que le encantaba que hasta el perro vago se diera vuelta a mirar lo que ella nunca vio, lo que aun no logra ver y que de a poco se da cuenta que si ella no ve, es imposible reaccionar a los otros.

"Pero es ese coral, ese que no se mueve de su lugar, que si arrancas queda la raíz, queda la marca, queda" -Quédate quieta, cálmate, ya pasará, podrás dormir y, al despertar, no pensarás más en ello- Luego recuerda que el día que sigue es Sábado y su familia estará en casa, saca sus conclusiones, si su familia está en casa lo único que harán será reprocharla, una vez más, recordarle su decisión, según ellos creen, no es la mejor. -Oídos sordos y ya el lunes podrás seguir- se dice a si misma mientras mira a cientos de periodistas en la TV. Así es, trabaja en su meta más superficial de lunes a viernes y mientras puede, sábado y Domingo es día de obedecer, de someterse y bajar la cabeza sin bajar su ánimo que queda.

Martina sabe que no está bien, sabe -al igual que todos- que los humanos son tercos, que cuando algo pretenden, lo consiguen, lo que no sabe ni dimensiona es a qué precio. Es algo serio, sin embargo eso no cuenta, sólo piensa agitadamente en su mente, nada se interpone entre ella y su ser ensimismado.

viernes, 5 de febrero de 2010

Pensaba no pensar.


Sabía usted que la mente humana es lío y un completo enredo de cables, ¿verdad? Y que cada cable conduce alguna parte de nuestro cuerpo, que querámoslo o no hace algo a cada segundo, que no vegeta ni aun estando en coma, ¿me sigue? Claro que sí, claro, claro, claro si todos pasamos por lo mismo y ya las noticias que tanto desastre muestran y dan a conocer indagan en la cuestión médica y por supuesto, personas informadas, con criterio y opinión y menos cabeza que un mandril de inmediato nos creemos todo sin siquiera procesar ni mirar a nuestro entorno, a nosotros mismos. Vuelvo a la medicina, claro, cuando hablan de fatídicos accidentes y del TEC cerrado que tiene Juan hace 2 días pero que su mente sigue trabajando, que sus cables aun están en "ON" nos da cuenta que sin querer, sin intención alguna seguimos pensando, ahondando en alguna idea, dando vuelta estupideces en nuestro cableado interno.

Hoy yo quise olvidar la vida, pensar en nada; es cierto, no quería no pensar, sólo quería extinguir de mi mente -por al menos unos minutos- las ideas confusas que provocan corto circuitos en mi cabeza, sin embargo no lo conseguí. Los primeros minutos todo iba bien, trotaba y sólo pensaba en seguir, en no mirar cuanto faltaba, en disfrutar el momento a solas, cosa que de por cierto hice, mas no completé, pues apenas me detuve caí en la cuenta que hacía todo por una razón, que al mirar aquel cerro recordé de inmediato y que de seguro nunca olvidé.

Yo no quería pensar, sin embargo pensaba en no ver cuanto faltaba y simplemente seguir. Pensaba en que la salida a trotar, a despejarme era precisamente para olvidar lo que ocurría, siempre presente lo que no debía estar allí, y es que es tan fácil soltar una tuerca y sacar una pieza de un motor, pero tan complejo volver a poner todo en su lugar. No queda igual, la pieza se juega, queda suelta, muy arriba... como sea que se haga no vuelve a como estaba, claro que se intenta dejar lo más similar posible, pero no, ya la sacamos y pusimos de nuevo, sólo queda echar a andar el motor, esperar que quede bien, que no dé problemas y que siga así.

Mis circuitos fallaron, el motor de mi auto sufrió cambios, mi mente se alteró y comenzó un corto circuito, otra vez. Estoy decidida, no hace falta más servicio técnico, hace falta dejarlo morir en paz, dejarlo tranquilo, y obtener uno nuevo cuando sea el momento indicado, que claro está, no es ahora, porque yo, me aburrí, dejaré que suene, que se apague, que quede mudo y que muera en paz, no pretendo gastar más viajes, efectivo ni ganas en ello, si a fin de cuentas lo que necesita es seguir como está, poéticamente dicho, como un río sigue su curso al mar, tranquilo, en calma, sin interrupciones, ahí vas.