miércoles, 11 de agosto de 2010

Visión de mundo


Buenas tarde/noches o mañanas, queridos lectores, hoy vengo a hablar acerca de la visión de mundo, tal como el título indica. Puede ser esta una de mis entradas más serias, reales, más importantes, porque aquí pretendo dar a conocer "en seco" lo que pienso, casi a modo de teoría, lo que intento, con dificultad a veces, a diario, llevar a cabo, a mi accionar, a mi vivir. Lo que pretendo hacer entender y de a poco, contagiar.

Este último término suena como plaga, como virus: "contagiar", pues, si lo es, espero se propague, espero todos caigamos enfermos, porque este virus se llama optimismo y como síntoma nos lleva a ser positivos. A pesar de una manera más alegre, a sonreír por estar vivos. A ver la posibilidad y la opción en medio de la dificultad.

No hablo de pensar en rosa y creer que todo siempre va a estar bien "porque sí", pues les informo que para mí, porque sí no es una respuesta. Todo, de acuerdo al contexto, va a estar bien si intentamos solucionarlo de la mejor forma posible. Es verdad que muchas veces, como en una carrera de obstáculos, vamos a caer, vamos a tropezar con piedras, con vallas, con gente terca y de poca fe, pero hay que ver el ello una opción: la de ser perseverante.

Nadie me prometió ayer, que estaría bien si corría cerro abajo, es más, me advirtieron que si lo hacía podría pegarme fuerte, rasmillarme el cuerpo entero, quedaría "machucada", pero, no sé si fui la única o es que el resto no se acuerda, que corrió de todas formas, que se cayó, lloró, se quejó y tuvo miedo, pero también tuvo la idea de volver a intentar. Si lo hizo o no es cuento aparte, pero la idea debió existir, estoy segura.

El miedo queda, ¿por qué? Porque sabes qué es lo que puede pasar, no lo que pasará, porque no sabes el futuro, no eres adivino, no sabes hasta que lo intentas. Tienes miedo de volver a caer, pero no lo tendrías si no se cruzara la idea de bajar, otra vez, por tu mente. Así demuestro que la idea existe.

Lo que pueda ocurrir en el momento es incierto, mas si analizas bien la situación puedes corregir, pues como el dicho, debes aprender del pasado, para saber actuar en el presente, que te llevará a un futuro, otra vez incierto, pero que de a poco haz ido forjando, y, ojo, forjando, no planeando, porque yo puedo planear hacer todo de cierta forma, desgraciadamente, no saco nada con pensar si no llevo a cabo, es también por eso que aquí estoy.

Dentro de nosotros, y a raíz de estas caídas que durante la vida tenemos, debemos aprender a levantarnos, pues nadie se queda en el piso eternamente, quizá nuestros padres nos ayudaban, nos retaban también por haber desobedecido, sin embargo, ese reto no enseña algunas cosas. Debo ser obediente, pero también, y lo veo ahora, lo practiqué antes, que debo aprender de las experiencias, pues los libros y sus sabias palabras no me entrenarán para el momento. ¿Qué saco con saber teoría si no lo aplico en la práctica?

Entiendo, también por experiencia, que es complicado, cuesta llevar todo a cabo, pues algo en nuestra mente, según entiendo y dijo Freud, que el inconsciente tiene algo que ver en esto, y puede ser, es válido, como también lo es aprender.

Aprender a ser tolerantes, a respetar, a ser pacientes, aprender a ayudar al otro. Los valores más importes son los más difíciles si no los aprendemos desde pequeños, si los tergiversamos con el tiempo...

Yo, Alejandra Melo Zamorano, soy muy creyente, de Dios y del hombre, por estar hecho a su imagen y semejanza, pero creo en ese hombre, en esa "persona", que no es lo mismo que un humano, pues se nace humano, a ser persona se aprende. Creo que una persona puede convertir a un humano. Creo, tal como mi madre me enseñó, que debo enseñar con el ejemplo y que si me golpean, debo poner la otra mejilla en lugar de continuar los golpes hasta una pelea. Yo debo enseñar al otro a ser persona, y esto lo aplico, o al menos eso intento, desde lo más mínimo, hasta lo más grande.

Yo saludo al chofer, al portero y al guardia, tal como mamá me enseñó, me defiendo, con buenas palabras, mediante la comunicación, como, junto con ella, me enseñó papá. Intento respetar, intento ser tolerante, intento crear conciencia, intento, ahora. Ahora que ya caí, que ya lo viví, que ya sé de qué trata el asunto. Es esto que agradezco a mis padres y a un montón de otras personas, profesores, amigos, gente varia, que me han aceptado, quizá con discusiones incluidas, que hay que aceptar, pero antes, hay que enseñar, pues es una cadena: ellos me enseñaron a mí, yo les enseñaré a otros.

Quizá te mandaste el cagazo más grande de tu vida, quizá dañaste a gente querida, mas si te arrepientes de corazón, y más que arrepentirte, si lo sientes de verdad, si aprendiste de eso, si sacaste la lección adecuada y cambias, el cagazo tendrá un fin, un buen fin.

Quiero decirles que el cambio es para mejor, que no hay mal que por bien no venga, que nada ocurre porque sí.

Reitero, no creo que el mundo sea rosa y que no exista la dificultad, muy por el contrario, creo que siempre estarán presentes y que son necesarias. Pues sin ellas no aprenderemos, no valoraremos de verdad.

¿No fue a caso, luego de una tristeza, que valoraste inmensamente una sonrisa y apareció la alegría?, ¿no es que por el frío que extrañas el calor, y viceversa?

No les digo que prueben drogas para saber que la van a embarrar, digo que debemos aprender de las vivencias, es cierto, pero controlándonos siempre. No se trata de tirarte desde el cerro a toda velocidad, siempre igual, sino, que pienses en por qué caíste la primera vez, para no volver a caer a la próxima.

Debemos ser obedientes, pues es parte del respeto, debemos aprender que las advertencias no son en vano, debemos ser tolerantes, respetar y aceptar otras visiones, que si queremos cambiar, porque no nos parecen adecuadas, debemos hacerlo con fundamento, con seguridad, debemos ser fuertes y no desfallecer, pero tener en cuenta que tal como para mí, mi punto de vista está bien, para el otro también el suyo, y que lo bueno y lo malo es subjetivo, que el mundo es subjetivo y que todo depende, ya lo dijo Jarabe de Palo.

Yo, mediante el optimismo, intento ver el lado positivo a las situaciones, intento cumplir lo escrito y lo pensado. Intento ser obediente sin dejar de vivir. Caigo, aprendo, me auto controlo, me ayudan. Reconozco haber sido y ser, hasta ahora, algo terca, desobediente, llevada a mis ideas. Yo respiro con gusto, doy gracias por estar viva y tener una familia maravillosa, que me apoya, me controla, me enseña y me ayuda. Unos amigos que aprenden conmigo, que son compañeros, que ejemplifican la subjetividad, los disfruto. Saludo, sonrío, lloro, me siento bien. Sinceramente, no creo estar tan mal.

=) Sonrío.

jueves, 5 de agosto de 2010

Plena.


Al parecer, y como resultado de tanta película diaria vista durante semanas, además de junta con amistades y familia, que hacía un buen tiempo no veía y un entorno físico y musical que me llena por completo, mi ser se vuelve más relajado, más tranquilo, más sensible.

Quizá necesitaba oír ese violín, escuchar esas palabras, ver esas imágenes, sentir ese aire, alegrarme de verdad por esas bromas y sonrisas, por esa gente... Y es que me siento plena. Ha sido un año extraordinario. Van apenas ocho meses y todo ha sido espléndido. Bueno, quizá no todo, pero la gran mayoría, y lo que no, hace resaltar aún más la grandeza y majestuosidad de otras situaciones, que me llenan aún más.

Es la familia, los amigos, el ejercicio, el ambiente. Son los cerros, es lo nuevo, lo antiguo; es el sol. Realmente, no lo sé, y quizá aún esté bajo el asombroso y poco lógico poder de las películas y el cine, pero de verdad siento que todo es posible, que nada es tan malo y con mayor fuerza que a diario, que de todo entre todo lo malo, algo bueno suele ocurrir. Que todo deja una lección y con cada paso, crecemos.

Siento que el mundo es pequeño, que todo ocurre por algo y que sólo debo ser paciente para que todo ocurra, contradictoriamente, también creo que no debo esperar, pues las mejores vivencias son las inesperadas. Ahora que recuerdo eso, no quiero esperar, quiero, como en muchas otras ocasiones, vivir y, principalmente, sentir.

Quiero sentir la calidez del sol y de un abrazo a un ser querido, quiero grabar en mi mente la imagen de esa puesta de sol, pero no por creer que no veré otra, sino porque es, sencillamente, hermoso. Quiero saborear ese jugo, que aunque le falte algo de azucar, sigue siendo rico y, si es con amigos, cuánto mejor.

Quiero escribir mucho, expresarme libremente, por eso no pretendo hacer un testamento, jaja.

En este momento, viernes cinco de agosto del 2010, cuando el reloj marca las 2:01, sonrío y soy feliz. Me siento plena. Vivo, siento, sonrío.

miércoles, 14 de julio de 2010

Pensando

Y ahora voy y vuelvo pensando...en ti. En ti, interior letal. En tus miedos, tus debilidades y caídas. Pensando en el peor de los casos, en el entierro sin muerte previa.
Positivismo, "no sé en qué lugar fue que TE perdí" No lo sé, no me lo explico, no logro hallarlo aún.
Tengo frío. Mis manos están moradas, congeladas. Mi cuerpo tiembla. Mi mandíbula aprieta mis dientes y hace doler mi cabeza. Escribo y todo aumenta. El frío, el dolor, el texto.
Entre papeles, luz artificial y lejanías busco un "pensando en ti". Me asusta no encontrarlo.
Le temo al miedo.
Aumentan las lágrimas, las sonrisas nerviosas, los respiros profundos y un tanto el ánimo.
Ya falta menos para que el día acabe y todo vuelva a ser mejor. Para bien o para mal, pero acaba y el resultado habrá que asumirlo y verle lo bueno. No queda más.
Positivismo, te encontré. Volviste. No lo sé. No te vayas más, ¿sí? =)

miércoles, 30 de junio de 2010

SÉ.


Tres meses viviendo sin ellos. Tres meses más independiente desde marzo. Casi dos meses mayor.
Mayor parte de las tarde mi vida: sola, por ende, mayor independencia, siempre. Mayor es sólo un signo. Edad son sólo números que importan cuando casi no hay motivos.

Amigos: presentes, ausentes. Amigos. Vivencias: Tres meses esperando las mejores. Un día pensando en una en particular. Una hora desde la frustración de un NO rotundo.
Injusticia: SÍ. Acéptenlo, queridos.

Sé que importa mi bien. Sé que importa lo que pueda ocurrir. Sé de las preocupaciones por si algo ocurre. Sé que estoy enojada y lo hago notar. Sé que estoy siendo egoísta. Sé que también tenía miedo. Sé que, por alguna vez, quiero dejar de ser tan "así". Sé que valgo hongo para el resto en este momento. Sé que Dios me mira extraño, me intenta hablar y sé que temo, que soy miedosa y que detesto esta maldita semana.

Sé que quizá soy injusta. Sé que llevo diez y ocho años pidiendo un permiso que no llega y que el teléfono no es más que desconfianza en este caso. Porque preocupación ya excedió su límite. Sé que debo dormir y dejar de hablar y rabiar.

Sé que quiero rock, guitarras, calor, nuevas caras, VIVENCIAS. Por favor.

Por mi favor, por mis vivencias, por mi humor, por un momento pensar en mí y no en los demás y su estúpido qué dirán, prometo cambiar lo que creo me hace sentir así. Como dice el escudo y mi ser nacional: Por la razón o la fuerza.

jueves, 24 de junio de 2010

El pasado, pisado ;)


Al final, Los Bunkers tenían razón: Nada nuevo bajo el sol. Todo sigue igual, siempre. Cambia el lugar, el espacio, la gente y las vivencias. Cambia la vida. Sin embargo, la esencia sigue ahí. Entonces, contradictoriamente, todo sigue igual, y, al mismo tiempo, es demasiado distinto.

No hay nada que esconder, pues ya lo dicho y disculpado está y eso lo sabe quien escribe y quien dio la vida más allá de lo terrenal =).

Ahora sólo queda dejar de meter el dedo en la herida, pues sabemos que de ser así, el morbo es más poderoso y las relaciones terminan por quebrarse aún más. Se ha de continuar con las acciones sanas, ya internalizadas, con la cordura y con el aprendizaje diario.

Es cierto que se tropezó con la misma piedra, el no callar, sin embargo no hay nada que temer cuando se actúa como corresponde al buen aprendizaje. Recordemos que: "del error se aprende" y, a veces, hay que errar más de una vez para recordar.

lunes, 21 de junio de 2010

Frío bajo cero


El frío es casi abismante, llega a los cero grados, quizá menos. Congela y llega a los huesos. Es difícil de afrontar; por más abrigo y lana que se use, no se cubre el frío interno.

"...porque hablar de ti es desterrarse a los paisajes que me acuerdo" Cerros, piedras, tierra, un único y magistral cielo estrellado entre aquel frío y viento que me ampara en momentos así, y por supuesto el optimismo, sin él no es posible el amparo, y la sonrisa.

El escalofrío interno vuelve de pronto... ¡Uf! Son los recuerdos, es la gente, es la visión de mundo, mi visión y la del resto la que contrastan a cada instante y ponen en evidencia que los parámetros son casi inexistentes y que no valen la pena si no es para mejor.

¿Es a caso la costumbre, la rutina la que extraño?... Para mí es el bienestar y la alegría, que es diferente de la rutina, porque las risas pueden ser seguidas unas de otras y en cada momento, pero nunca es de lo mismo y si lo es, ya no es alegría, ya no es bienestar.

De a poco y circulando por el lugar, me doy cuenta que de nada vale pasar por la misma calle cuando el mundo es enorme y las posibilidades son más de dos.
Frente en alto, vista al frente; un buen abrigo y optimismo por delante, que el viaje recién comienza y ya no hay marcha atrás, porque las vivencias han de ser miles, igual que los escritos futuros y el enorme, y a la vez, tan pequeño mundo, que me prestará sus tierras para pisar y caminar, cual mochilero.

=)

viernes, 11 de junio de 2010

Sensaciones en micro.



Hoy, durante la tarde, sentí una extraña y negativa sensación. No supe diferenciar si era tristeza o melancolía, pero me dejó en un estado reflexivo. Mientras la micro avanzaba y el cielo se difuminaba entre su anaranjado grisáceo, tan característico por el smog y el azul amoratado, producto del mismo y además, de la contaminación lumínica, no pude evitar pensar en qué he hecho mal.
Me cuestioné mi rol como hija, hermana, nieta y amiga. En todas encontré faltas, mas en ninguna me faltó el perdón ya pedido.

Los presentes sólo miraban el camino con ojos de "por favor, lleguemos pronto a casa" Quizá yo también quería eso. Es por ello que espero llegue el séptimo mes, para llegar pronto a casa.