martes, 25 de agosto de 2009

Optimismo, reconocimiento, tiempo y fugacidad


Buenas tardes público ausente, espero esté distraidamente atento a este blog y esta nueva entrada. Sí, sé que parece extraño que vuelva a escribir, para mí también lo es, mal que mal pasaron meses desde mi última entrada y reconosco que me afectó pues ni los ánimos ni la salud han estado bien. Al parecer mi mejor amiga (o) son las letras, es escribir. Mi mayor arte está en ello y mi mayor gusto también.

Durante todos estos meses me di cuenta de muchas cosas, entre ellas a reconocer a los amigos, (blog, tú encabezas la lista, quiero decirte que te extrañé.), me di cuenta que el valorar el tiempo no es mi fuerte, menos aun distribuirlo, me di cuenta también que todas las ganas en favor de una meta a largo plazo se acaban cuando intentas comenzar, te quedas en el vamos.
Me di cuenta que al no sentirte plenamente feliz ni con un motivo de vida momentaneo, los ojos se caen, la sonrisa desaparece y los pensamientos se acaban, contruyendo así, una vida aburrida, vacía.

Quizás hoy estoy en el periodo más significativo e importante de mi vida, pero no me importa y durante 6 meses no me importó. Reconosco que el tiempo pasó de manera fugaz, peor que una estrella, y ante toda esa fugacidad no hice actividad productiva alguna. No estudié, no compartí, no escribí y al contrario, para ocupar mi tiempo me dediqué a pensar en tonterías para perder el tiempo, a jugar tetris, a conocer la vida del resto y ni siquiera eso lo logré de manera exitosa. Hoy me siento indiferente frente al tema, sin embargo, reconosco temerle al menos un poco.

En este preciso momento me doy cuenta de lo torpe que fui al dejar mi vocación de lado. Dejé para después lo que más gusta, más me relaja y tranquiliza, lo que más fuerzas y ánimo me daba, escribir. Si no te hubiese dejado las cosas serían muy distintas, habría tenido otro medio de escape en lugar de empeorar mi salud tanto física como mental. Si hubiese escrito hubiese mirado la hora, y al verla me habría dicho a mi misma "Ale, es tarde y tienes que estudiar". Habría perseguido a diario mi sueño, habría mejorado lo que más me gusta y lo que más me servirá a futuro teniendo a la vez, una terapia gratis y excelente. Estoy arrepentida.

Llevo varios minutos escribiendo y aun no sonrío, supongo no es una reacción instantánea, ha de ser un proceso y siendo sincera, no me urge apresurarlo, quiero que se dé normalmente, todo a su debido tiempo.

La música no me ha abandonado en todo el tiempo que llevo escribiendo y me ayuda, no a escribir, pero sí a recordar, justo ahora escucho un tema que me recuerda al tiempo de gloria, al victorioso 2007, aquel año en que si bien el estudio no primó, las relaciones personales fueron grandiosas, compartir era fundamental y crecer lo fue aun un poco más. ¡Ay año dorado, si supieras cómo te extraño!

No quiero parecer mal agradecida, este año y el anterior han sido de aprendizaje y de triunfo, lo sé, pero algo falta, esa chispa que me movía y hacía sonreir a diario. Sé que el optimismo es más fuerte ahora, pero las alegrias y felicidad momentanea me hacen falta. Esto no es madurar, es retroceder; es sentirte inconforme con tu realidad pero aceptarla de todas formas y no hacer nada para cambiarla. El optimismo es alomejor algo incorrecto pues me hace creer cosas que no son ni serán, me da el chance a esperanzarme y dejar todo pasar sin cambiar lo que no me agrada.

Optimismo, reconocimiento, tiempo y fugacidad... 2009, qué más me tienes por delante, qué más me harás pasar.

No hay comentarios: