Mamá,
Llevas un mes malita, desde que dijeron que el tumor y el cáncer habían vuelto.
Volviste a la cama, a la cínica y a la cama otra vez. Ya es costumbre, pero al menos allí adentro estás abrigadita :) Porque afuera hace un frío que ni te cuento...
Mami, me preocupa que ya ni comes, cada día estás más 'palito', el problema es que ahora no hay fuerza, no hay defensas, no hay sangre, tampoco mucho tiempo.
Hemos peleado por días, porque ya todos estamos cansados, pues ha sido un año agotador. Y es que en una o dos semanas se cumplirá un año desde el diagnóstico y la nueva vida. Hemos peleado, ya lo dije, y no es que quiera ser pesada, es que estoy cansada y mi enojo crece, al igual que mi decepción con la ciencia, la medicina, la fe... Tantos remedios, tanto tiempo, tanto rezo junto pa' que estés como ahora... En cama, casi postrada, con el pulso tiritón y casi sin poder hablar.
Mami, si mañana todo sale bien podría egresar y estar ahora sí, muy cerca de ser periodista, me encantaría que lo supieras, que me vieras bien y te sintieras orgullosa, no sabes cuánto quisiera eso, así como cuando llegaba del colegio con mis notas y buenos lugares, como cuando tenías el pecho inflado en cada premiación.
Por favor resiste esta semana, mami, que si algo pasa, que sea en el norte lindo, con el sOl, con los cerros, con el cielo azul clarito y que si un día te vas, que me cuides desde allá....
domingo, 6 de julio de 2014
lunes, 16 de junio de 2014
Lunes 16
Mamá,
Hoy amanecí amanecí enferma, con una especie de bronquitis. Papá me llevó a la práctica en auto, porque iba camino a la clínica a hablar con los doctores. No pudo hablar con Jarufe, pero dijo que habló con Galindo.
Los pronósticos no son buenos y al parecer no nos durarás mucho más. Los tumores son los mismo que cuando todo comenzó un año atrás, uno en el páncreas y otros dos en los ganglios, ramificaciones. Ya no te pueden operar, tampoco hacer quimio, pero siguen estudiando la radioterapia y la pinzación para aliviar el dolor.
Con mi papá hoy hablamos de terapias alternativas, le sugirieron usar muérdago y le enviarán el contacto de una persona en Santiago que lo prepara, según le dijeron, es efectivo. A estas alturas mamá, solo queremos tenerte un tiempo más.
Ah, y además que no sufras.
Hoy hemos llorado todos, aunque no sé si el Jere, porque tampoco sé si sabe.
Mami, me duele el pecho, me siento enferma, con los pulmones destruidos, aunque no sé si más que mi corazón al pensar en que podrías faltarme mañana.
Escribo y lloro, y toso y me sueno la nariz. Hago intentos para evitar que me escuche el enano y mi papá. Debo ser fuerte. Debo ser fuerte. Debo ser fuerte, por el enano, por mi papá, por ti.
Mamá, siempre peleamos, pero salí a ti, a mi papá. Y más que peleas, no imaginas cómo te amo. Mujer de paciencia y ternura sin igual, independiente, con carácter, con un mundo entero a cuestas y siempre con la frente en alto.
Eres mi ejemplo a seguir hasta el fin de los tiempos, lo serás.
Por cierto, hace un rato vi en la casa de mi güeli la foto en que salgo vestida de princesa y me tienes en brazos, de esa vez que la Caro salió reina de la primavera y también yo quería vestirme como princesa. No quiero dejar de ser tu princesa ni que me dejes de tener en brazos, mami. De todas formas, mil gracias por siempre hacerme sentir como tu princesa :). Te Amo.
Hoy amanecí amanecí enferma, con una especie de bronquitis. Papá me llevó a la práctica en auto, porque iba camino a la clínica a hablar con los doctores. No pudo hablar con Jarufe, pero dijo que habló con Galindo.
Los pronósticos no son buenos y al parecer no nos durarás mucho más. Los tumores son los mismo que cuando todo comenzó un año atrás, uno en el páncreas y otros dos en los ganglios, ramificaciones. Ya no te pueden operar, tampoco hacer quimio, pero siguen estudiando la radioterapia y la pinzación para aliviar el dolor.
Con mi papá hoy hablamos de terapias alternativas, le sugirieron usar muérdago y le enviarán el contacto de una persona en Santiago que lo prepara, según le dijeron, es efectivo. A estas alturas mamá, solo queremos tenerte un tiempo más.
Ah, y además que no sufras.
Hoy hemos llorado todos, aunque no sé si el Jere, porque tampoco sé si sabe.
Mami, me duele el pecho, me siento enferma, con los pulmones destruidos, aunque no sé si más que mi corazón al pensar en que podrías faltarme mañana.
Escribo y lloro, y toso y me sueno la nariz. Hago intentos para evitar que me escuche el enano y mi papá. Debo ser fuerte. Debo ser fuerte. Debo ser fuerte, por el enano, por mi papá, por ti.
Mamá, siempre peleamos, pero salí a ti, a mi papá. Y más que peleas, no imaginas cómo te amo. Mujer de paciencia y ternura sin igual, independiente, con carácter, con un mundo entero a cuestas y siempre con la frente en alto.
Eres mi ejemplo a seguir hasta el fin de los tiempos, lo serás.
Por cierto, hace un rato vi en la casa de mi güeli la foto en que salgo vestida de princesa y me tienes en brazos, de esa vez que la Caro salió reina de la primavera y también yo quería vestirme como princesa. No quiero dejar de ser tu princesa ni que me dejes de tener en brazos, mami. De todas formas, mil gracias por siempre hacerme sentir como tu princesa :). Te Amo.
domingo, 15 de junio de 2014
Carta a mamá.
Mamá,
hoy celebramos tu cumpleaños, estuvimos los cinco juntos en la clínica. Fueron los tíos, la prima, quienes siempre han estado ahí. Tu mamá no dejó de hacer problemas, como siempre. Pese a todo, fue un cumpleaños normal: hubo una cumpleañera, torta, invitados, regalos y sobre todo amor <3.
Ayer papá nos llevó a comer tarde, en la noche, hecho poco habitual. La Caro dijo que quizá pasaba algo, porque la última vez que hizo eso, lo operaron a él y estaba nervioso, pero ahora no, de hecho, creímos que era para eliminar tensiones, para relajarse en familia y celebrar el día del padre. Pero parece que no.
Hace más o menos media hora que llegamos de la clínica, de tu cumpleaños, estuviste casi todo el tiempo con morfina. Reíste, conversaste, viste el partido, todos juntos.
Papá le acaba de decir a la Caro que al parecer no hay mucha vuelta con tu enfermedad. Se lo dijo a solas, creo que con un café de por medio.
El cáncer ha vuelto, tus dolores insoportables también. Sin morfina no hay forma de soportarlos. Estás tan delgada y frágil que por lógica no soportarías una nueva cirugía, tampoco la quimioterapia. Nos han sugerido radioterapia, pero ni los médicos saben. Como siempre te digo, cada nueva hospitalización es como un episodio de Dr. House.
Esta vez el capitulo es más complejo -creo-, porque ha pasado casi una semana y aún no nos quieren dar el diagnóstico, que estoy segura, sí tienen. Por como va la situación, vislumbro que lo complicado es encontrar un tratamiento que puedas soportar, y si no lo hay, les complica demasiado darnos la noticia.
Mamá, llevo casi un año siendo fuerte y cayendo a ratos. Hace una semana que intento apegarme más a la realidad, dejando de lado la esperanza, quizá. Sé que desde la vereda del optimismo no es lo óptimo, pero sentí que necesitaba poner los pies en la tierra y afrontar la situación. Debo ser fuerte, mantener la cabeza fría para poder apoyar a mis hermanos, al Jere, a mi papá.
Pese a los intentos diarios, admito que me ha costado, tan solo pensar la situación me da escalofríos y llena de lágrimas mis ojos, aunque intento evitar que caigan más abajo de las pestañas.
Mamá, no quiero que te pase nada. Quiero que seas fuerte, que tu cuerpo resista, que tu cabeza también lo haga. Quiero tenerte por muchos años más. Quiero que veas al enano crecer, quiero que estés ahí por si algún día me caso, que celebremos mi cumpleaños y el día de la madre hasta que seamos viejas las dos.
Mamá, por favor no te vayas. Te amo.
Ale.
lunes, 3 de marzo de 2014
Te extraño.
Mamita hermosa, no imaginas cómo te extraño así, como acá...
Una vez me dijeron que los textos deben comenzar usando artículos, por un tema de norma, se supone, hasta el día de hoy yo no sé si es o no cierto, porque nunca me he detenido a buscarlo, aunque sé que suena y se lee mejor.
Hoy yo no quería ponerle artículo al comienzo de mi entrada, quería escribir en seco, porque un artículo es como una preparación, una especie de anestesia previa al dolor, algo así como para suavizar y alivianar el dolor, pero en la vida real las cosas pasan y no siempre hay anestesia, y si la hay, no dura ocho meses.
Cuando mi mamá se enfermó y la diagnosticaron de cáncer no fue duro, porque había fe y conocimientos médicos de por medio, claro, entre la religión, la fe y la ciencia nada podía salir mal. Efectivamente, casi nada salió mal. Casi, porque hubo complicaciones y porque cada día parecieran ser más.
Todos los días supongo que yo soy muy histérica, muy colorienta, que realmente no todo es tan complicado, pero a medida que pasa el día, los días y han pasado casi ocho meses, me doy cuenta que día a día vivo un poco más en el mundo real, ese que está lleno de lágrimas, de miseria, de dolor y de injusticia.
Hay veces en que me quejo de la situación, me enojo con mi mamá, alerto a mi familia, me enojo conmigo, con todos, con Dios. Falta y sobra gente a quien culpar. Realmente no sé si alguno de verdad tiene la culpa, incluso, creo cada día más feascientemente que yo tengo la culpa de arruinar momentos a diario, porque tengo rabia y tengo pena.
Puede sonar ilógico, pero llega en un momento en que la cabeza ya no entiende nada, y para mí, un ser que se cree racional, que antepone la cabeza a cualquier situación, no se entiende, y sí, me enojo con quie está enfermo y débil, y le hablo enojada, le hablo fuerte, la reto, me opongo a ella porque sí, porque la extraño, porque quiero a mi mamá y ya no la veo en ella.
Me opongo a un cuerpo y una mente que aparentan ser mi progenitora, criadora, quien me dio la vida y quien cuidó de ella por años, sí, a ella me opongo, porque veo a alguien que está ahí en cuerpo, con 30 kilos menos y restando cada día, con un rostro cansado, con un pelo corto que no crece, con unas manos cansadas y temblorosas... Ella no es mi mamá. Ese cuerpo, esa mente no son ella. Ese cuerpo huye de los problemas, de las molestias de su al rededor, de los malos ratos y se los entrega a otros, se desliga, no afronta porque no quiere y así lo asume.
Mi mamá de antes, la mujer sana, gorda y frontal, pesada, gritona y odiosa, con poca fuerza de voluntad ante la dieta y el ejercicio, esa mujer era fuerte, se hacía cargo, tanto, tanto, que la mente le pasó la cuenta y el cuerpo ya no pudo más. Esa mujer se enfermó y se fue, y yo la extraño y por Dios, por mi vida que la extraño.
Yo extraño a mi mamá, porque quiero seguir siendo hija, porque aunque suene egoísta, ese era y debería ser mi lugar aún, porque yo quiero que mi mamá me rete, me cuide, me hable desde su rol de mamá y de mujer, que me hable desde la experiencia y me hable por infinitas horas.
Yo quiero a mi mamá trabajólica en descanso, esa que llegaba los viernes en la tarde a ver películas en casa, que era feliz con una taza de té y con una porción de helado, con jeans viejos, gastados, que cuidaba a su Dulce, la peinaba, que nos regaloneaba. Hoy quiero de vuelta a esa mamá que al dejar de trabajar me iba a buscar al trabajo cuando yo quise trabajar, que cuando llovía y granizaba ella me esperaba afuera del trabajo para no andar en micro dos horas, y al llegar a casa se sentaba a tomar una, dos o más tazas de té conmigo, que me hacía sopaipillas en invierno...
Con mis hermanos y mi papá tenía otras actitudes, con cada uno era especial y hoy la extraño y por la chucha que la extraño. Son casi ocho meses desde que esa mamá se fue para dar paso a una nueva, una mamá frágil, de clínica, de cables, de dolores intensidad 10, de rondas médicas dos veces al día, de días y semanas de estar en cama, dada día más delgada, más pálida, más de cristal.
Es hora de cuidarla y ha sido complejo, porque una mamá no se reemplaza y yo siento que a la mía la reemplazaron y no me gusta, porque por más cuidados que tenga, por más empeño que le ponga, no veo mejoras, no veo un kilo más en la pesa, aunque tampoco veo tumores, pero tampoco veo defensas altas, no dejo de ver temblores en su cuerpo, falta de apetito, de ánimo; la sigo viendo en cama, a veces levantada y haciendo cosas, a veces que no da más de cansancio, de dolor.
No sé qué hacer, mi cabeza y mi racionalidad ya sólo actúan con frialdad, a ratos me entiendo, a ratos me detesto por ser tan antipática, es mi mamá. No sé qué hacer. Admito que hasta la Fe decae a veces, y harto. Quiero actuar bien, pero no sé cómo, porque el cuerpo, mi cuerpo, mi cabeza también se cansaron y pese a ello, todos los días hay que seguir y seguir y seguir...
No quiero seguir dañando a mi mamá, ni a mi familia ni a nadie, porque también admito que con la cabeza tan cansada y con el corazón tan hecho mierda, he actuado mal con más gente y en más aspectos de la vida, mi vida.
No quiero que me pregunten qué me pasa, si están leyendo esto ya saben porqué. No quiero hablar del tema porque estallo en llanto, me da pena, me da rabia, no hablo, evito el tema, evito todo. Me he vuelto idiota, los ojos ya no sonríen tanto, estás medios caídos, el pelo como antes se comenzó a caer otra vez. Ahora, mi nuevo tic es el ojo, tirita. No quiero hablar del tema, con nadie, me da pena y me da rabia otra vez. A quién culpo, con quién me quejo. Al viento, al blog.
Mi dedicatoria es al cáncer, al de páncreas, ese silencioso que atacó a mi mamá hace meses y no nos dimos cuenta hasta que se ramificó, y también es para la depresión, la cual yo denomino cáncer mental. Los dos son asquerosos por igual y juntos, aunque me cueste admitirlo, han de ser fatales en algún momento, y aunque me produce una contradicción, espero que juntos al menos se hagan largos en su resultado.
Cáncer, eres lo peor que en la vida puede ocurrir, porque por ti se va la vida y se va lento, que es lo peor. La agonía es más larga, la pena es más honda, la desesperación es mayor y cada día siento que mi mamá se me va un poquito más y de la peor forma.
domingo, 27 de octubre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
CÁNCER
El cáncer es una enfermedad de mierda. Sé que muchas veces lo han dicho en todas partes, sin embargo, vivirlo es otra cosa. Yo no tengo cáncer directamente, pero lo vivo a diario con mi mamá y es definitivamente la enfermedad más de mierda cuando se une con la depresión.
A veces el cuerpo sufre y la mente aguante, pero cuando ambos están mal, no hay pronóstico seguro, todo se vuelve un incierto, un vayven de emociones, una bi-polaridad de mejorías y bajas... Ya no sabes qué hacer. Te enojas con todos, con nada, porque el enojo y rabia no es con mi mamá, es con su mente, con su cuerpo enfermo, con esas dos putas enfermedades que no te dejan vivir en paz.
A ratos pierdes las ganas de ayudar, te cansas de las caras largas, de las pocas ganas de querer salir adelante que tiene el otro; a ratos, cuando la mente mejora y la depresión se va, el cuerpo ya no quiere responder, ya no quiere caminar, tampoco se quiere estabilizar y rompes en llanto, a escondidas, detrás de un enojo con nadie, al viento; piola.
Si de algo estoy segura es que no debo ser la única que así se sienta, porque cada día crece más el número de personas con cáncer, el otro resto tiene depresión y esta última es como un cáncer social, un cáncer mental y emocional, la más clara muestra de una sociedad enferma.
Todos los días despierto con ganas de hacer cosas por mejorar, demostrar que las pequeñas acciones ayudan, que en esta vida no todo es egoísmo, pero se pierden rápido esas ganas cuando no hay respuesta, cuando cada día es igual y ya no quieres más, sólo dormir hasta tarde, despertar y que todo se haya solucionado, que todo esté bien...
No es que cada día sea peor y sienta yo ahora depresión, es que a ratos de verdad siento que llueve sobre mojado y quiero que todo esto se solucione rápido, pero la realidad ha de buena mirada desde lo ojos de la Fe, pero tarda. Supongo que será mejor ir 'despacito por las piedras', porque este camino se ha visto lleno de montañas e interminables horas de caminata y escalada.
A ratos quiero explotar, explotar muy fuerte, pero no soy capaz de ver de nuevo llorar a mis hermanos, a mi papá; ver quebrantarse a quien es pilar e imagen de fortaleza es sinónimo de caídas y ya no hay tiempo ni fuerzas para más de ellas. Ahora sólo queda esperar, vivir la rutina y aprender a decidir. Estoy cansada y lo más triste es que se nota. sábado, 20 de julio de 2013
pf
Cuando más necesitas a 'esa' persona, es cuando ya hizo todo para alejarse de ti, aún queriendo estar contigo, el asqueroso 'don de cagarla'. Vale, compare.
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