Hoy me di cuenta que escribo cuando no hablo y hablo cuando no escribo. Cuando escribo hablando o hablo escribiendo, ninguna resulta bien.
También me di cuenta que de una buena vez, si me quieren oír, me quieren leer, me tendrán que buscar, porque el día aún no acaba, y aunque lo haga, respetaré el "sólo te pido que no me busques", porque cada vez que encontramos, por detrás busqué hasta escarbar. Hoy respeto una decisión, que aunque no fue mía, merece respeto y hacerse cargo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario